13 de junio | Devocional: Nuestra Elevada Vocación | Unidad en Cristo

Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste. Juan 17:21.

La oración solemne y ferviente de Cristo … se extiende por los siglos y llega hasta nuestro tiempo. ¡Qué posición es ésta para el hombre caído, alcanzar mediante la obediencia, la unidad con Dios a través de Jesucristo! ¡A qué alturas se nos permite elevarnos si queremos considerar la recompensa del premio! Recibiremos poder de Dios para que la naturaleza humana, bajo la obra divina, no siempre esté pervertida y no siempre esté bajo la influencia depravadora y corruptora del pecado. La naturaleza humana, a través de Jesucristo, se alía con los ángeles—sí, y aun con el gran Dios.—Manuscrito 43, 1891, pp. 9.
Aquellos que están verdaderamente relacionados con Dios no estarán en discrepancia unos con otros. … Su Espíritu gobernando en sus corazones, creará armonía, amor y unidad. Lo opuesto a esto obra en los hijos de Satanás; en ellos hay una continua contradicción. Luchas, envidia y celos son los elementos imperantes. La característica del cristiano es la humildad de Cristo. La benevolencia, la bondad, la misericordia y el amor se originan en la Sabiduría Infinita, mientras lo opuesto es el fruto no santificado del corazón que no está en armonía con Jesucristo. … En la unión está la fuerza. En la división hay debilidad y derrota.—Manuscrito 2, 1881, pp. 4, 6.
El argumento más convincente de la misión de Cristo que podemos dar al mundo, debe encontrarse en la perfecta unidad. … Nuestro poder para salvar las almas estará en proporción con nuestra unidad con Cristo.—Manuscrito 88, 1905.
Si alcanzamos la norma de la perfección, nuestros rasgos peculiares de disposición deben ser moldeados en armonía con la voluntad de Cristo. Entonces nos sentaremos juntos en los lugares celestiales en Cristo. Los hermanos trabajarán juntos sin un pensamiento de desacuerdo. Cuando se insiste en las pequeñas diferencias, esto conduce a acciones que destruyen el compañerismo cristiano. … Mantengámonos acercándonos a Dios, y él se acercará a nosotros. Entonces, como uno, nos elevaremos hacia él. Las iglesias serán como jardines del Señor, bajo su cultivo. El pueblo de Dios será como árboles de justicia, [173] plantados por el Señor y regados por el río de la vida.—Carta 141, 1902.

DEVOCIONAL: NUESTRA ELEVADA VOCACIÓN
Elena G. de White

COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Category:

Devocional

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*