11 de junio | Devocional: Alza tus ojos | ¿Ante quién debo confesarme?

Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Salmos 32:5.

Mi querida hermana: Hay algunas cosas que debemos confesar solamente a Dios. Si Ud. ha hecho mal a un hermano o a una hermana, tiene la luz que se da en la Palabra: “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda”. Mateo 5:23, 24…

Si su pecado ha sido contra Dios, no necesita darle publicidad, sino confesarlo a El. A menudo los pobres y débiles mortales actúan en forma muy desacertada al confesar sus pecados a seres humanos…

Lea todo el (capítulo 18) de Mateo, y encuentre en su instrucción alivio, valor y esperanza. Avance por fe. Concentre su esfuerzo en ello. Le aconsejo presentar su caso delante del Señor Jesús en oración. Crea que El la escucha, y que cuando confiesa sus pecados, se arrepiente y camina humildemente delante de Dios, la perdona. Actúe como alguien a quien el Señor ha disciplinado a fin de purificarla y salvarla…

Nunca renuncie a su fe y esperanza en Dios. Afórrese de las promesas. No confíe en sus sentimientos, sino en la Palabra de Dios. Crea en las declaraciones del Señor. Afórrese del claro “así dice el Señor”, y descanse en eso, lo sienta o no. La fe no siempre está acompañada de sentimientos de éxtasis, pero sí de esperanza en Dios. Confíe plenamente en El…

Mi hermana, confíe en el Señor como un niñito confía en su padre terrenal. Afórrese del Salvador. No permita que nada separe su alma de Dios. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigónito, para que todo aquel que en ól cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Juan 3:16. Pida bendiciones; espere bendiciones; aguárdelas constantemente. Véalas, reconózcalas, y no se queje; no se irrite. No culpe a Dios, sino diga: “Oh Señor, creo, aunque soy pecadora y porque soy pecadora. Creo en ti con todo mi corazón. Tú eres la verdad y acepto tu Palabra”.

¿En qué consiste la religión? Es la conformidad del ser entero a la voluntad de Dios. “Si alguno quiere venir en pos de mí -dijo Cristo-, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. Lucas 9:23. Lo que Ud. necesita es creer inteligentemente en la Palabra de Dios. Ella es nuestra norma de acción. No debe cavilar diciendo: “¿Qué debo hacer?” Creer correctamente es hacer las cosas correctamente. Cristo dio su vida para hacer posible que Ud. llegue a ser partícipe de la naturaleza divina… Recuerde que Dios bendecirá a todos los que pongan su confianza en El. Su hermana, Elena G. de White.—Carta 159, del 11 de junio de 1905, dirigida a una desalentada hermana de iglesia.

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DEVOCIONAL

ALZA TUS OJOS

Elena G. de White

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