5 de noviembre del 2026 | Devoción Matutina para Adultos 2026 | Enséñanos de Tal Modo

«Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría». Salmo 90:12 (RV1960)

El Salmo 90 nos sitúa frente al contraste inabarcable entre la eternidad de Dios y la brevedad de nuestra existencia. Atribuido a Moisés, el texto recuerda que mil años ante los ojos del Creador son como el día de ayer que pasó, mientras que nuestros años se consumen velozmente como un suspiro. Las Escrituras describen nuestra vida terrenal con la imagen de la hierba que florece por la mañana y por la tarde es cortada y seca. Esta realidad expone que, sin la intervención divina, nuestros días se cargan de vanidad y dolor a causa de nuestras faltas. Leemos en la Escritura: «Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira; acabamos nuestros años como un pensamiento» (Salmo 90:9).
Reconocer esta fragilidad no busca sembrar desesperanza, sino despertarnos a una dependencia genuina del Altísimo. La verdadera sabiduría comienza cuando dejamos de vivir con autosuficiencia y pedimos al Creador que ordene nuestras prioridades. Como bien señala el texto sagrado: «Los días de nuestra edad son setenta años; Y si en los más robustos son ochenta años, Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, Porque pronto pasan, y volamos» (Salmo 90:10, RV1960). Esta brevedad nos invita a hallar refugio bajo su favor. Cuando el peso de los afanes diarios amenaza con abatirnos, el salmista nos invita a elevar la mirada y exclamar: «Señor, tú nos has sido refugio De generación en generación» (Salmo 90:1, RV1960).
El apóstol Santiago retoma este mismo sentir al advertir: «cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece» (Santiago 4:14, RV1960). Por ello, el apóstol Pablo exhorta a los creyentes: «Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos» (Efesios 5:15-16, RV1960). Jesucristo mismo vivió en perfecta sintonía con el tiempo del Padre, cumpliendo cada propósito asignado antes de entregar su vida para redimirnos del pecado y asegurarnos un hogar eterno. En él, nuestra brevedad terrenal se transforma en una preparación para la gloria venidera.
Al reflexionar sobre la importancia de cultivar una comunión constante que moldee nuestra conducta, Elena G. de White escribe en la página 152 de su obra El camino a Cristo: «El carácter se manifiesta, no por las buenas obras ocasionales, sino por la tendencia de las acciones y los hábitos de la vida diaria». Esta verdad nos recuerda que la sabiduría solicitada por Moisés no es un concepto abstracto, sino el fruto de rendir cada paso que damos al Señor.
Hoy puedes entregar tus horas al Creador, permitiendo que su gracia dirija tus pasos y sostenga tus labores. Descansa sabiendo que cada momento vivido bajo su amparo adquiere un peso de eternidad que trasciende las aflicciones pasajeras del mundo.

Oración:
Padre celestial, hoy reconocemos que necesitamos tu guía y tu dirección en medio de las pruebas de la vida. Ayúdanos a caminar con un corazón sincero, dejando atrás los temores y descansando plenamente en tu amor infinito, sintiendo hoy tu presencia que nos envuelve y restaura para acercarnos más a tu corazón. En el nombre de Jesús, Amén.
========================
DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2026



(619)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*