28 de agosto | Devocional: Alza tus ojos | El mensaje del tercer ángel es seguro

Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero. Apocalipsis 14:9,10.

El Señor desea que la obra del mensaje del tercer ángel se realice con creciente eficiencia. Así como obró en todas las edades para dar victorias a su pueblo, en este tiempo anhela alcanzar el cumplimiento triunfal de sus propósitos para su iglesia. Ordena a los santos que avancen unidos, marchando de fortaleza a una fortaleza mayor, de fe a una mayor seguridad y confianza en la verdad y la justicia de su causa.

Tengamos siempre presente que nuestra obra ha de progresar. Hemos de continuar conociendo al Señor. El comprende los principios que impulsan cada mente. Ha sido testigo del rumbo persistente y rebelde de algunos a quienes amonestó y aconsejó reiteradamente. Su ojo que todo lo ve ha notado la desafiante continuación de los planes humanos. El camino del hombre está delante de Dios. El conoce los pensamientos. “Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos”. Proverbios 15:3. El mira hasta los confines de la tierra y ve lo que hay debajo de todos los cielos. El Señor escudriña los corazones.

Hemos de permanecer firmes como una roca en los principios de la Palabra de Dios, recordando que El está con nosotros dándonos fuerzas para enfrentar cada experiencia nueva. Mantengamos siempre los principios de justicia en nuestras vidas, para que podamos avanzar de fortaleza en fortaleza en el nombre del Señor. Hemos de guardar como muy sagrada la fe que ha sido verificada por la instrucción y aprobación del Espíritu de Dios desde nuestra temprana experiencia hasta el presente…

Cuando el poder de la verdad se sienta en el alma, sus principios dirigirán la vida diaria y aparecerá la piedad genuina. Use sus capacidades para lograr decididos movimientos de reforma en las iglesias. Reúna a su alrededor a quienes son fieles como el acero a estos principios, y el Señor será glorificado en la labor que se lleve a cabo. Resuelva cada obrero que no fracasará ni se desanimará.

Despierte a la gente a la importancia de los tiempos en que vivimos, de modo que pueda ponerse bajo la disciplina de Cristo. En su vida humana Cristo reveló una naturaleza divina: ningún defecto se manifestó en su carácter. Contemplando su vida de renunciamiento y sacrificio para ministrar la verdad al mundo, las vidas pueden ser transformadas, y pueden aprender a reflejar su imagen…

No seamos indiferentes a nuestra responsabilidad de formar caracteres justos, sino pongámonos bajo la influencia modeladora del Espíritu Santo para desarrollar caracteres que reflejen la vida divina.—Carta 66, del 28 de agosto de 1911, dirigida a S. N. Haskell, presidente de la Asociación de California.

========================

DEVOCIONAL: ALZA TUS OJOS

Elena G. de White

COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Librería IADPA

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*