16 de junio | Hijos e Hijas de Dios | Elena G. de White | Comer y beber para tener buena vida

«Al cumplirse los diez días, Daniel y sus tres amigos se veían más saludables y mejor nutridos que los jóvenes alimentados con la comida asignada por el rey». Daniel 1: 15, NTV

LOS JÓVENES DEBIERAN SER firmes y decididos en sus corazones, no importa la situación en la que se encuentren. Glorificarán pues a Dios con su fortaleza, y el Señor los honrará entonces, dándoles conocimientos y sabiduría. Así actuó Daniel en la corte de Babilonia, permaneciendo fiel a los principios en medio de la corrupción de los paganos. «Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey ni con el vino que él bebía» (Dan. 1: 8).— The Youth’s Instructor, 25 de octubre de 1894.
Ni Daniel ni sus compañeros sabían cuál iba a ser el resultado de su decisión. No estaban seguros de que su determinación de no consumir el menú real no les fuera incluso a costar la vida. Se hicieron, sin embargo, el firme propósito de seguir el recto camino de la más estricta temperancia, aun en la depravada corte de Babilonia.— The Youth’s Instructor, 18 de agosto de 1898.
Por el ejemplo de Daniel y sus compañeros en Babilonia, vemos que es imposible alcanzar la norma que el Señor desea que sus hijos logren, y practicar a la vez una religión fácil y acomodaticia, donde los principios se dejan de lado siguiendo una moral circunstancial. Los jóvenes que sirven al Dios del cielo no pueden dedicarse a las diversiones mundanas, ni a consumir productos excitantes, ni a tomar alcohol, porque se lo hayan ofrecido gente mundana reputada y rica, a quienes teman ofender al rehusar sus favores.
Los jóvenes pueden pensar que han sido tratados con especial deferencia, y que la cortesía requiere que acepten los favores que se les ofrecen; pero la lealtad a Dios ha de ser la prioridad, y el temor de ofender al Señor del cielo ha de dirigir al cristiano.
El rey de Babilonia pensó que estaba concediendo grandes favores a Daniel y sus compañeros; pero ellos respetaban los mandamientos de Dios más que el favor del rey. […]
El Señor honró a Daniel, y honrará a todo joven que siga la conducta de Daniel al honrar a su Creador.— The Youth’s Instructor, 25 de octubre de 1894.

DEVOCIONAL HIJOS E HIJAS DE DIOS
Elena G. de White

COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*