Viernes 27 de marzo del 2026 | Devoción Matutina para Jóvenes 2026

Portada - Devoción Matutina Jóvenes 2026

Portada – Devoción Matutina Jóvenes 2026

Rostro de ángel

«Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al mirar a Esteban, vieron su rostro como el rostro de un ángel». Hechos 6: 15

Esteban es uno de mis personajes favoritos del Nuevo Testamento.
Aunque su paso por el libro de los Hechos es breve, es impresionante la influencia de este hombre de Dios. La Biblia describe que «lleno de gracia y de poder, realizaba grandes prodigios y milagros entre el pueblo» (Hech. 6: 8). Fue elegido por los doce apóstoles como uno de los siete diáconos de la iglesia primitiva para ayudar en el servicio diario de la distribución de alimentos.
Sin embargo, la labor de Esteban no se limitó solo a servir; también se convirtió en un gran predicador del evangelio. Judío de nacimiento, Esteban era un profundo estudioso de las profecías. Y, siendo hábil en el idioma griego, Dios lo usó para evangelizar a los judíos de origen helénico. Cuando él abría la boca para predicar, las personas no podían «resistir la sabiduría y el Espíritu con que hablaba» (Hech. 6: 10).
Como era de esperar, la buena influencia de Esteban causó envidia en algunos sacerdotes y príncipes, quienes sobornaron a testigos falsos para acabar con la reputación del poderoso diácono. Al igual que con Jesús años antes, los líderes judíos llevaron a Esteban ante el Sanedrín para juzgarlo por blasfemia.
Sin embargo, Esteban no se intimidó ante la oposición y mucho menos ocultó la verdad. Con firmeza en la voz, él expresó ante la audiencia la solidez de su fe. Allí estaba, incluso, Saulo de Tarso, lleno de deseos de condenarlo. Mientras Esteban conectaba a Cristo con las profecías en su brillante discurso, ocurrió algo increíble: su rostro se volvió semejante al de un ángel. La belleza de su rostro coincidió con la pureza de la verdad que él predicaba. Esta postura encendió la furia de los espectadores, quienes, armados con piedras, lo arrastraron fuera de la ciudad y lo convirtieron en el primer mártir del cristianismo.
Mientras sufría, Esteban vio a Jesús de pie, a la derecha de Dios, en una postura de reproche hacia la nación judía. Sin embargo, al igual que Cristo en la cruz, Esteban fue capaz de perdonar a sus agresores.
Para Dios, tener un «rostro de ángel» no significa tener una nariz bien definida o una boca simétricamente perfecta. Más bien, significa revelar la verdad y el perdón, incluso frente a la opresión y la muerte.

========================
DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2026
DIFERENTE
Meditaciones para una fe auténtica
Milton Andrade
Lecturas devocionales para Jóvenes 2026
========================
DEVOCIONALES 2026 ¡Ordena el tuyo hoy!
En librerías IADPA https://iadpa.org



(4868)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*