6 de enero del 2026 | Devoción Matutina para Damas 2026 | ¿Quién dices que soy?

«»Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?». preguntó Jesús. «El Cristo de Dios». afirmó Pedro» (Lucas 9: 20).

Quizá hayas nacido en una familia cristiana. Aunque ese es un privilegio, también puede generar autocomplacencia si permitimos que nuestras creencias sean meramente una extensión de la creencia de nuestros padres y una colección de rituales que no cobran sentido para nosotras. Aquello en lo que creemos y Aquel en quien creemos tiene que ser relevante para nosotras, tiene que responder a nuestros cuestionamientos y ser real en nuestras luchas más profundas. Debe tratarse de algo personal, que conocemos bien y que hemos decidido por nosotras mismas.
Cuando Jesús les preguntó a los discípulos quién era él, las respuestas dejaron claro que tenían un concepto erróneo. Si no lo reconocían como el Mesías prometido, que había venido a morir por cada ser humano, su sacrificio no tendría valor. Únicamente Pedro lo reconoció como el Cristo.
Muchas personas hoy reducen a Jesús a un maestro iluminado, un gran ejemplo, un revolucionario, un milagrero, un sabio … Sin embargo, él es más que eso.
Jesús es el Dios que se hizo hombre para rescatarnos de la eterna perdición.
¿Quién es Jesús para ti? Esta pregunta es tan personal como lo es nuestra salvación. Jesús quiere saber quién es él para aquellos que profesan su nombre.
En nuestros valles solitarios; en nuestros desiertos y en nuestras derrotas, ¿quién es Jesús para nosotras? Él nos hace esta pregunta tan profunda esperando una respuesta plena, que demuestre que lo experimentamos de verdad y que no tenemos dudas acerca de quién es él.
Cada una de nosotras necesita pasar por la experiencia del conocimiento y del encuentro personal con Dios. Quizá creamos que no existe, porque esperamos respuestas según nuestra visión; pero las respuestas no vienen hasta que descubrimos cuán mediocre es nuestra visión.
Dios ve mucho más de lo que nosotras vemos, piensa más en grande de lo que nosotras pensamos, y desea para nosotras mucho más de lo que imaginamos. Es maravilloso hacer este descubrimiento personal, porque entonces somos contagiadas, en cuerpo, mente y alma, por su presencia viva y activa. Eso se refleja luego en nuestra alegría natural, en nuestra preocupación por el otro, en nuestras relaciones interpersonales, en nuestros sueños, en nuestros gustos y en nuestras prioridades. Priorizamos aquello que realmente importa: el Cielo.
Ve diariamente a la fuente, estudia y medita en la Palabra de Dios, permite que el Espíritu Santo se comunique contigo. Así, verdaderamente reconocerás quién es Dios, lo que hizo, lo que hace y lo que hará por ti.
========================
DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2026



(2840)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*