9 de marzo | Resumen: Reavivados por su Palabra | Salmos 36 | Pr. Adolfo Suarez
La iniquidad del impío me dice al corazón:
No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos,
De que su iniquidad no será hallada y aborrecida.
Las palabras de su boca son iniquidad y fraude;
Ha dejado de ser cuerdo y de hacer el bien.
Medita maldad sobre su cama;
Está en camino no bueno,
El mal no aborrece.
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