24 de agosto del 2026 | Devoción Matutina para Adultos 2026 | La plenitud de contemplar Su rostro

«En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza» (Salmo 17:15, RV1960).

En los antiguos talleres de orfebrería, el artesano colocaba el metal precioso en el crisol sobre el fuego para purificarlo de toda escoria. No medía el tiempo por un reloj, sino por la claridad de la superficie: sabía con certeza que la obra estaba concluida cuando, al inclinarse sobre el metal fundido, lograba ver con nitidez su propio rostro reflejado en él.
El Salmo 17 es la ferviente súplica de David en medio de la persecución y las injusticias que lo rodeaban. Consciente de su total fragilidad, el salmista ruega protección al Todopoderoso con una figura entrañable: «Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas» (Salmo 17:8). Al contemplar a sus adversarios, el autor describe a los hombres de esta tierra «cuya porción la tienen en esta vida» (Salmo 17:14a), personas que colman sus anhelos únicamente con bienes temporales, prestigio vano y placeres perecederos. Sin embargo, el creyente comprende que los tesoros terrenales jamás podrán saciar el vacío del alma.
En la sociedad actual, corremos el riesgo constante de sucumbir ante el deslumbramiento de lo pasajero. El afán por acumular, la búsqueda de comodidad y las prisas suelen adormecer la sensibilidad espiritual, llevándonos a conformarnos con migajas mientras desatendemos la herencia celestial. No fuimos creados para encontrar reposo en este mundo quebrantado, sino para ser restaurados a la imagen de nuestro Hacedor.
Jesús atravesó la densa sombra de la cruz para abrirnos las puertas del reino eterno y transformar nuestro carácter mediante la obra del Espíritu Santo. La bendita esperanza del advenimiento nos asegura que la noche del dolor terminará, y que en la gloriosa mañana de la resurrección los justos despertarán transformados a semejanza de su Redentor (1 Corintios 15:52-53).
Elena G. de White destaca este sublime propósito:
«El ideal de Dios para sus hijos es más elevado que el más alto pensamiento humano. La piedad, la semejanza a Dios, es la meta que se debe alcanzar. […] La contemplación del amor de Dios manifestado en Cristo vivificará la mente y purificará y ennoblecerá los afectos» (La educación, pp. 18, 19).
Estar satisfechos en Dios no es una experiencia reservada exclusivamente para el futuro; comienza hoy al buscar Su presencia en la primera hora de la mañana, permitiendo que la gracia de Cristo moldee nuestras palabras, apague el egoísmo e inspire actos de misericordia hacia el prójimo.
En el glorioso día en que el Salvador descienda en majestad, ¿te encontrará el cielo saciado con las vanidades efímeras de esta vida, o anhelando contemplar Su rostro en santidad eterna?

Oración:
Señor mi Dios, perdona mi apego a lo terrenal y limpia mi corazón de todo afán vano. Que en este día tus preceptos guíen mis pasos y que, al contemplar a Jesús, mi carácter sea moldeado a su semejanza para gloria de tu santo nombre. Amén.

========================
DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2026



(28)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*