22 de febrero del 2026 | Devoción Matutina para Adultos 2026 | No le puedes ocultar nada

«Pedro le dijo: «Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieras al Espíritu Santo y sustrajeras del producto de la venta de la heredad?»» (Hechos 5: 3).

La historia triste de Ananías y Safira deja varias lecciones para los que nos toca vivir en estos tiempos.
1. Nos recuerda que todas las cosas son evidentes para Dios. No hay cosa oculta para él y no importa si estas se hacen en secreto o en los pensamientos porque el Señor conoce cada asunto de tu vida, aun aquellas cosas que parecen no tener importancia. Ananías y su esposa vendieron su propiedad. Ellos podían decidir darlo todo o nada, pero quisieron aparentar darlo todo, engañando de esta manera a los discípulos sin necesidad. Pedro le recordó a Ananías que la propiedad era de él y que no tenía por qué caer en esa simulación, pues no estaba engañando a los discípulos, sino al Espíritu Santo.
2. Dios no obliga dar a nadie, él espera que todos quieran ser fieles, devolviendo a su iglesia las ofrendas y los diezmos solo por amor como una respuesta a lo mucho que continuamente da. ¡Qué pena por aquel que siente el deber de dar, pero lo hace con espíritu de tristeza y lástima! Le hubiera sido mejor no dar nada, porque Dios no se agrada de este tipo de ofrendas. No hace falta que des algo para sostener su causa porque él la puede sostener de mil formas, pero es una evidencia de la fidelidad de aquellos que aman a Dios en verdad.
3. La pareja que tomes de por vida es una pieza clave en el crecimiento de tu vida espiritual Se espera que cuando el esposo duda o flaquea, la esposa lo apoye y lo conforte para ser fiel a las promesas de Dios. Uno es el complemento y la fortaleza del otro, ambos se ayudan para ser fieles y ambos se ayudan porque los dos desean llegar al reino de los cielos. Sin embargo, cuando uno de los dos es una herramienta que puede ser utilizada por el enemigo, se convierte en una piedra de tropiezo que puede arrastrar a los dos a la perdición. Safira pudo detener a su esposo en su mal camino, pero en lugar de eso colaboró con él para la ruina de los dos.
4. El juicio de Dios siempre llega, algunas veces más rápido de lo que se piensa. Si Dios actuara con todos como lo hizo con Ananías y Safira, mucho me temo que las iglesias quedarían casi vacías. Seguramente las funerarias tendrían mucho trabajo. En su gran amor, Dios es paciente y busca la forma de salvarnos.
Sin embargo, su juicio finalmente llegará sin importar lo que hagas o dejes de hacer.
¿Quieres ponerte en paz con Dios ahora? Te invito a que lo hagas por amor a él, porque todo es por su gracia.
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DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2026



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