12 de octubre del 2026 | Devoción Matutina para Damas 2026 | Una misericordia que jamás se aparta
«Bendito sea Dios, que no echó fuera mi oración, ni de mí su misericordia». Salmo 66:20 (RVR1960)
El libro de los Salmos nos regala cantos de gratitud que brotan de lo más profundo de la experiencia humana. En el Salmo 66, el autor invita a toda la tierra a alabar al Señor, recordando las maravillas que ha hecho a favor de su pueblo. Hacia el final de este hermoso himno, la voz se vuelve sumamente personal y reverente al exclamar: «Bendito sea Dios, que no echó fuera mi oración, ni de mí su misericordia». Al leer estas líneas, podemos imaginarnos el alivio de alguien que atravesó pruebas difíciles, clamó en medio de la angustia y comprobó de primera mano que Dios jamás le dio la espalda. Su oración no fue ignorada, y su amor constante permaneció firme cuando más lo necesitaba.
Esta misma seguridad la necesitamos nosotras en nuestro andar diario como mujeres de fe. Hay temporadas en las que las cargas pesan tanto que nos preguntamos si nuestras peticiones realmente logran cruzar el cielo. Las luchas familiares, el cansancio acumulado o la incertidumbre del mañana a veces nos hacen sentir vulnerables. Es justo en esos momentos cuando recordar este versículo nos devuelve la paz, recordándonos que el Señor inclina su oído con bondad y nunca desecha un ruego sincero. La Biblia nos anima con tanta dulzura diciendo: «Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras» (Salmo 145:18). Su misericordia no se agota ni depende de nuestros méritos, sino de su fidelidad eterna hacia nosotras.
Para fortalecer nuestra confianza en los días de prueba, la pluma inspirada nos deja este pensamiento tan alentador: «Rodéate de la influencia divina, y tu alma exhalará una atmósfera de paz. Confía en el Señor, porque él cuida de ti con amor inagotable» (El ministerio de curación, p. 392). Reconocer su bondad nos ayuda a transformar la queja en alabanza y el temor en esperanza. Cuando entendemos que su misericordia nos sostiene cada mañana, podemos caminar con la certeza de que nunca transitamos solas por los caminos de la vida.
Mirar atrás y ver cómo Dios ha respondido nuestras oraciones del pasado nos da el valor necesario para entregarle nuestras cargas de hoy. ¿Estás lista para agradecerle por su misericordia constante y dejarle tus preocupaciones?
Oración:
Amado Padre celestial, te alabo con todo mi corazón porque sé que nunca has ignorado mis ruegos ni has retirado de mí tu misericordia. Hoy te doy gracias por tu constante compañía en cada etapa de mi vida. Ayúdame a confiar más en ti y a vivir cada día con un espíritu agradecido. En el nombre de Jesús, Amén.
========================
DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2026
- 12 de octubre del 2026 | Devoción Matutina para Adultos 2026 | El Testimonio del Alma
- 12 de octubre del 2026 | Devoción Matutina para Jóvenes 2026 | Alabanza que nace del corazón
- 12 de octubre del 2026 | Devoción Matutina para Damas 2026 | Una misericordia que jamás se aparta
- 12 de octubre del 2026 | Devoción Matutina para Adolescentes 2026 | El canto de los rescatados
- 12 de octubre del 2026 | Devoción Matutina para Menores 2026 | Canten la gloria de Dios
(42)
