Sábado 4 de noviembre 2017 | Devoción Matutina para Adolescentes | Cuando pecar parece una gran idea

«Ustedes saben muy bien que si se entregan como esclavos a un amo para obedecerlo, entonces son esclavos de ese amo a quien obedecen» (Romanos 6:16).

Exceptuando unos conos de esos de las obras de la carretera, nunca he robado nada en mi vida, así que supongo que no soy quién para criticar. Pero una de las historias más ridiculas de robos que he oído es la de un hombre que robó un perro muerto. Una anciana acababa de perder a su perro y quería llevarlo al veterinario para incinerarlo, pero no podía subir al autobús con el perro en brazos. Tampoco tenía auto, así que decidió meter el cuerpo del perro en una maleta y abordar el autobús como un viajero más. Resulta que el perro pesaba tanto que la mujer apenas podía con la maleta. Un hombre, aparentemente muy amable, le ofreció ayuda pero, cuando agarró la maleta y sintió el peso, le preguntó: «¿¡Qué demonios lleva usted aquí, señora!?» Avergonzada de decirle que era un perro muerto, simplemente le dijo: «Piezas de computadora». El hombre arqueó las cejas y salió corriendo con la maleta. Nunca lo encontraron. Imagínate la sorpresa que se llevó cuando la abrió y las piezas de computadora resultaron ser un perro muerto.

No sé si esta historia es real pero, desde luego, es gracioso pensar en ese hombre abriendo la maleta después del gran esfuerzo de haberla arrastrado hasta su casa. ¿Te lo imaginas cuando descubrió el perro muerto? Qué risa. A veces, nosotros también creemos que nos estamos saliendo con la nuestra haciendo algo que nos gusta, pero que no es bueno, sin que nadie se entere. Al final, las consecuencias nunca son muy buenas. A veces, creemos que nos ha tocado la lotería y, sin embargo, lo único que nos ha tocado es un perro muerto.

Tal vez piensas que cierto pecado te dará felicidad, pero no es así. A menudo, creemos que lo que realmente queremos es hacer lo que nos gusta, aunque sea un pecado, y después terminamos pareciéndonos al hombre que va arrastrando esa maleta. Al final, casi siempre resultamos decepcionados. Creíamos que estábamos disfrutando de nuestra libertad, pero nunca es lo que esperábamos. El pecado nos atrapa y nos esclaviza hasta tal punto que no sabemos cómo escapar de él. No te dejes engañar por el pecado, no es una maleta llena de objetos valioso. De hecho, no es para nada lo que aparenta. Al final, terminarás decepcionado y arrastrando una gran carga en tu vida.

MH

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2017

FUSIÓN

Melissa y Greg Howell

Un punto de encuentro entre tú y Dios

Lecturas Devocionales para Adolescentes 2017

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