Sábado 24 de marzo 2018 | Devoción Matutina para Adultos | Oración de confianza en Dios

¡Oh Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos. 2 Crónicas 14:11.

Tienes a Dios a tus espaldas. ¿Lo sabes?
Un creyente con Dios a sus espaldas siempre es mayoría. Y, por muchos que haya del otro lado, “no tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos” (2 Rey. 6:16). Estas palabras de Elíseo alientan a quienes luchan en el mundo por causas impopulares, a quienes se han acostumbrado a ser minoría en su sociedad, a ser unos pocos en medio de una “generación perversa” (ver Hech. 2:40). No importa los números: asegúrate de que Dios está detrás de ti, y ve “al campo de batalla” con confianza. La humildad te dará una clara visión de tus pobres recursos para enfrentar desafíos inmensos, y levantará tu mano para que te aferres al brazo del Todopoderoso. En cuanto Asa vio que sus enemigos duplicaban su fuerza, se preguntó: “¿Qué puedo hacer?” Y la respuesta interior no se hizo esperar: “Me tomaré del brazo de Jehová”.
Cuanto más débil te sientas, más fuerte es Cristo. Con él jamás tendrás miedo. No digas: “No podré hacer esto. No tengo fuerzas ni posibilidades”. Con el Señor, di más bien: “Oh, Dios, nadie sino tú puede equilibrar la balanza entre el poderoso y el débil”. ¡Ayúdame, oh Jehová, Dios mío!
Así como esos pequeños y ermitaños cangrejos desprotegidos, que ves en la orilla del mar, convierten los caparazones vacíos de los crustáceos en su fortaleza, tú, vulnerable, expuesto, sin defensa ante las olas de la vida, puedes encontrar tu refugio en Dios.
Mira la forma en que Asa convocó a Dios en su oración: “En ti nos apoyamos”. La palabra traducida como “apoyamos” no se usa frecuentemente en la Biblia. Es la misma palabra que describe la muerte trágica de Saúl. El único testigo que dibuja ante David el cuadro patético del monarca cansado, desesperado, herido, quebrantado por la derrota usa esta palabra para describir exactamente cómo murió. Dice: “Pues de pura casualidad estaba yo en el monte Guilboa, y vi a Saúl apoyándose en su lanza” (2 Sam. 1:6; énfasis agregado). Saúl se apoyó en su lanza porque no se había apoyado en Dios (1 Crón. 10:13,14).
Hoy, el Señor te dice: “Apóyate” en mí en todo momento y lugar.

Oración: Señor, quiero apoyarme en ti siempre.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2018
LAS ORACIONES MÁS PODEROSAS DE LA BIBLIA
Ricardo Bentancur
Lecturas devocionales para Adultos 2018

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