Notas de Elena | Jueves 7 de marzo 2019 | El mensaje del tercer ángel | Escuela Sabática

Jueves 7 de marzo: El mensaje del tercer ángel
El tercer ángel vuela por en medio del cielo anunciando los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Representa la obra que debe hacerse en estos últimos días. El mensaje no pierde nada de su poder al progresar en su vuelo. Juan ve que la obra crece en potencia hasta que toda la tierra se llena con la gloria de Dios. El mensaje: “Temed a Dios, y dadle honra; porque la hora de su juicio es venida”, debe ser dado en alta voz. Con celo y energías más intensos, los seres humanos deben impulsar la obra del Señor. Los hombres, las mujeres y los niños deben prepararse para dar el mensaje en el hogar, en la escuela y en la iglesia (Hijos e hijas de Dios, p. 207).
La más temible amenaza jamás dirigida a los mortales está contenida en el mensaje del tercer ángel. Debe ser un pecado terrible el que acarrea la ira de Dios sin mezcla de misericordia. No se debe dejar en tinieblas a los hombres con respecto a este importante asunto; la amonestación contra tal pecado debe darse al mundo antes de la caída de los juicios de Dios, para que todos sepan por qué se los inflige y tengan la oportunidad de escapar de ellos.
En el transcurso de esa gran controversia se desarrollan dos clases de personas distintas y opuestas. Una “adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca”, y por lo tanto acarrea sobre sí misma los terribles juicios anunciados por el tercer ángel. La otra, en marcado contraste con el mundo, guarda “los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”. Apocalipsis 14:9, 12 (La historia de la redención, p. 402).
Mientras la tierra estaba envuelta en el fuego de la destrucción, los justos vivían seguros en la ciudad santa. La segunda muerte no tiene poder sobre los que tuvieron parte en la primera resurrección. Mientras Dios es para los impíos un fuego devorador, es para su pueblo un sol y un escudo. Apocalipsis 20:6; Salmos 84:11.
“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra han pasado”. Apocalipsis 21:1 (VM). El fuego que consume a los impíos purifica la tierra. Desaparece todo rastro de la maldición. Ningún infierno que arda eternamente recordará a los redimidos las terribles consecuencias del pecado.
Solo queda un recuerdo: nuestro Redentor llevará siempre las seña-les de su crucifixión. En su cabeza herida, en su costado, en sus manos y en sus pies se ven las únicas huellas de la obra cruel efectuada por el pecado. El profeta, al contemplar a Cristo en su gloria, dice: “Su resplandor es como el fuego, y salen de su mano rayos de luz; y allí mismo está el escondedero de su poder”. Habacuc 3:4 (VM) (El conflicto de los siglos, p. 653).
Viernes 8 de marzo: Para estudiar y meditar
El conflicto de los siglos, “El mensaje final de Dios”, pp. 589-597.
Primeros escritos, “El movimiento adventista ilustrado”, pp. 240-244.
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Notas de Elena G. de White
Lecciones de Escuela Sabática
Lección 10: Para el 9 de marzo de 2019
EL EVANGELIO ETERNO DE DIOS
1er. Trimestre 2019 – El libro de Apocalipsis
Narración: Maira Fermin

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