Notas de Elena | Domingo 9 de diciembre 2018 | Adoremos a nuestro Creador y Redentor | Escuela Sabática

Domingo 9 de diciembre: Adoremos a nuestro Creador y Redentor
[Dios] desea que cada persona triunfe con el poder y el cuidado del Redentor. El salmista dice: “Tributad a Jehová, oh hijos de los poderosos, dad a Jehová la gloria y el poder. Dad a Jehová la gloria debida a su nombre; adorad a Jehová en la hermosura de la santidad.
La iglesia de Dios en la tierra es una con la iglesia de Dios en el cielo. Los creyentes de la tierra y los seres del cielo, que nunca han caído constituyen una sola iglesia. Todo ser celestial está interesado en las asambleas de los santos que en la tierra se congregan para adorar a Dios. En el atrio interior del cielo, escuchan el testimonio que dan los testigos de Cristo en el atrio exterior de la tierra. Las alabanzas de los adoradores de este mundo hallan su complemento en la antífona celestial, y el loor y el regocijo repercuten por todos los atrios celestiales porque Cristo no murió en vano por los caídos hijos de Adán (Testimonios para la iglesia, t. 6, p. 366).
La gloria culminante de los atributos de Cristo es su santidad. Los ángeles se postran delante de él en adoración, exclamando: “Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso” (Apocalipsis 4:8). Él es declarado glorioso en su santidad. Estudiad el carácter de Dios. Contemplando a Cristo, buscándole con fe y oración, podéis llegar a ser como él (Consejos para los maestros, p. 388).
Todo el mundo natural da testimonio de las obras del Dios viviente. La naturaleza es nuestro libro de texto, que nos ha dado Dios, el Creador de todas las cosas. No debemos adjudicar el nombre de Dios a las cosas de la naturaleza. Manifiestan su carácter, pero no son Dios. Por medio de las cosas creadas podemos comprender a Dios, su amor, su poder y su gloria, pero existe el gran peligro de que los hombres adoren a la naturaleza como si fuera Dios…
El poder de Dios se manifiesta constantemente como una fuerza capaz de realizar milagros, para que la familia humana, muy por encima y más allá de las cosas creadas, pueda saber que él creó a ese ser que llamamos hombre, como asimismo todas las bellezas del mundo natural (Cada día con Dios, p. 271).
El lugar de culto puede ser muy humilde … pero no por eso deja el Señor de reconocerlo. Para los que adoran a Dios en espíritu y en verdad y en la belleza de la santidad, será como la puerta del cielo. Cuando se entonan cánticos de alabanza, cuando se elevan fervientes oraciones al cielo, cuando se repiten las asombrosas lecciones de las obras de Dios y cuando la gratitud del corazón se expresa en oración y canto, los ángeles del cielo se unen a la melodía en alabanza y agradecimiento a Dios.
Estas prácticas rechazan el poder de Satanás. Expulsan el descontento y las quejas, y Satanás pierde terreno. Dios nos enseña que debemos congregamos en su casa para cultivar los atributos del amor perfecto. Esto preparará a los moradores de la tierra para habitar en las mansiones que Cristo fue a preparar para todos los que le aman. Entonces, ellos se congregarán en el santuario de sábado en sábado, de una nueva luna a otra, uniéndose en los acordes de exaltados cánticos, a fin de agradecer y alabar al que está sentado en el trono y al Cordero por siempre jamás (El Cristo triunfante, p. 246).
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ESCUELA SABÁTICA – AUDIOS COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE
Esta semana estudiaremos la lección 11 – La unidad en la adoración
Para el 15 de diciembre de 2018
Lecciones de Escuela Sabática – Cuarto trimestre 2018
UNIDAD EN CRISTO
Narración: Maira Fermin

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