Notas de Elena | Domingo 24 de marzo 2019 | La cena de bodas del Cordero | Escuela Sabática

Domingo 24 de marzo: La cena de bodas del Cordero
[Los] seguidores de Cristo han de verter luz sobre las tinieblas del mundo. Por medio del Espíritu Santo, la Palabra de Dios es una luz cuando llega a ser un poder transformador en la vida del que la recibe. Implantando en el corazón los principios de su Palabra, el Espíritu Santo desarrolla en los hombres los atributos de Dios. La luz de su gloria —su carácter ha de brillar en sus seguidores. Así ellos han de glorificar a Dios, han de iluminar el camino a la casa del Esposo, a la ciudad de Dios, a la cena de bodas del Cordero.
La venida del esposo ocurrió a medianoche, es decir en la hora más oscura. De la misma manera la venida de Cristo ha de acontecer en el período más oscuro de la historia de esta tierra. Los días de Noé y Lot pintan la condición del mundo precisamente antes de la venida del Hijo del hombre. Las Escrituras, al señalar este tiempo, declaran que Satanás obrará con todo poder y “con todo engaño de iniquidad”. [2 Tesalonicenses 2:9, 10]. Su forma de obrar es revelada claramente por las tinieblas que van rápidamente en aumento, por la multitud de errores, herejías y engaños de estos últimos días. No solamente está Satanás cautivando al mundo, sino que sus mentiras están leudando las profesas iglesias de nuestro Señor Jesucristo. La gran apostasía se desarrollará hasta llegar a las tinieblas de la medianoche, impenetrables como negro saco de cilicio. Para el pueblo de Dios será una noche de prueba, una noche de lloro, una noche de persecución por causa de la verdad. Pero en medio de esa noche de tinieblas, brillará la luz de Dios (Palabras de vida del gran Maestro, p. 341).
Fueron [entonces] vestidos con ropajes más ricos que los que hayan usado alguna vez los seres terrenales. Fueron coronados con diademas de gloria como ojos mortales nunca han contemplado. Han pasado los días de reproche, de necesidad, de hambre; las lágrimas quedaron atrás. Entonces prorrumpen en cánticos, elevados, claros, musicales. Ondean las palmas de victoria, y exclaman: “La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero”. Apocalipsis 7:10 (Mensajes selectos, t. 3, p. 492).
La única esperanza del hombre yace en Jesucristo, quien trajo el manto de su justicia para ponerlo sobre el pecador que quiera dejar de lado sus sucios andrajos… No se han preparado los mantos puros y santos para que alguien se los ponga después de haber entrado por los portales de la ciudad. Todos los que entren tendrán la túnica de la justicia de Jesucristo… No habrá cobertor de pecados y faltas, que oculte la deformidad del carácter; no habrá ropa medio lavada; por el contrario, todos serán puros y sin mácula.
Cuando colocamos nuestra vida en completa obediencia a la ley de Dios, considerando a Dios como nuestro Guía supremo, y nos aferramos a Cristo como nuestra esperanza de justicia, Dios obrará en nuestro favor. Esta es una justicia de fe… Esta obediencia da como resultado en nosotros la voluntad divina que produce en nuestra vida la justicia y perfección que se vieron en la vida de Cristo (Sons and Daughters of God, p. 66; parcialmente en Hijas e hijos de Dios, p. 68, y comentario bíblico adventista, t. 1, p. 1132).
=============================
Notas de Elena G. de White
Lecciones de Escuela Sabática para Adultos
Lección 13: Para el 30 de marzo de 2019
“YO HAGO NUEVAS TODAS LAS COSAS”
1er. Trimestre 2019 – El libro de Apocalipsis
Narración: Maira Fermin

COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Librería IADPA

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*