Miércoles 4 de abril 2018 | Devoción Matutina para Adolescentes | Los hombres de las nieves

2 Samuel: 19-21

El rey le dijo: «Acompáñame. Quédate conmigo en Jerusalén, y yo me encargaré de todo lo que necesites” (2 Samuel 19:33).

Sucede después de una gran tormenta de nieve. Quienes están bien de la cabeza no se atreven a salir de sus casas, a no ser por el puro placer de esquiar por las calles nevadas, descender por las colinas en una tabla de snowboard, o librar un pequeño combate mortal, ¡con bolas de nieve!
Pasar un rato haciendo locuras es casi la única razón para salir en días con mucha nieve; pero no es así para todos. Los «hombres de las nieves», como los llamo, no tienen tiempo para hacer formas de ángeles en el suelo nevado. No, para ellos, la nieve es oro blanco.
Estos adolescentes caminan, como a la deriva, en busca de alguien que necesite quién limpie sus veredas, entradas o caminos. Con gusto dejarían impecable el techo de tu casa si les pagas Lo suficiente. Lo sé, pues yo era uno de esos «abominables hombres de las nieves» y no había algo que no hubiéramos hecho para ganar algo de dinero.
Movíamos montañas de nieve, pero solo para quienes nos pagaran. Sin embargo, en aquel entonces tenía el corazón dividido. No podía ignorar a algún ciudadano de la tercera edad que apenas podía limpiar su vereda. Pero muchos de mis compañeros no ayudaban si no había dinero de por medio.
El rey David entendió la importancia de ser amable con los mayores. Barzilai, que no era israelita, ayudó al rey y a sus hombres cuando se vieron forzados a huir de Absalón. Les ofrecieron frazadas, platos, trigo, cebada, harina, granos, frijoles, lentejas, queso, leche y un banquete para el hambriento grupo de David.
Barzilai no quería nada a cambio, pero el rey David no olvidó tanta amabilidad. Cuando, luego de la muerte de Absalón, se preparó para regresar a Israel como legítimo monarca, rogó a Barzilay que regresara con él. «Permíteme cuidarte», suplicó David. Barzilai rechazó la oferta. Quería morir en su propio país, cerca de su hogar.
Hay muchas cosas que podemos hacer por los adultos mayores sin pedir algo a cambio. Es bueno ayudar a otros, y permitir que Dios te devuelva el favor.

NO DEJES DE LEER
Lee 2 Samuel 19:18-23. ¿Perdonas a quienes te hacen daño?

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2018
UNA AÑO EN LA PALABRA
Dwain Neilson
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

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