Miércoles 21 de febrero 2018 | Devoción Matutina Adultos

A los pies de Cristo

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2018 FUENTES DE VIDA David Javier Pérez Lecturas devocionales para Adultos 2018

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2018
FUENTES DE VIDA
David Javier Pérez
Lecturas devocionales para Adultos 2018

«Aconteció que, yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra». Lucas 10: 38-39

La experiencia práctica de María Magdalena (ver Lucas 10:38-42) nos demuestra cómo debe ser nuestra devoción a Cristo. Jesús fiie enfático al decirle a Marta que solo una cosa era necesaria, y agregó que lo que María había elegido, nadie se lo quitaría.

Marta era muy religiosa, pero poco espiritual. Era muy trabajadora, buena cocinera, afanada y turbada por los quehaceres diarios, pero quejosa por los que dedican más tiempo a estar con Jesús.

Por otro lado, María había sido arrastrada al pecado por Simón. Él la había amenazado para que no lo denunciara, y ella vivía con un sentimiento de culpa que la llevó a mudarse a Magdala. Allí conoció a Cristo y experimentó el perdón divino. Luego, en Betania, donde Jesús solía ir con mucha frecuencia, María demostró cuánto amaba a su Salvador, dedicando el tiempo necesario para escucharlo.

La primera acción de María fue sentarse a los pies de Jesús. Ella anhelaba disfrutar de una comunión diaria con el Maestro mediante el estudio de la Palabra y la oración. Por medio de la contemplación fue transformada y Cristo entró a su corazón. Elena G. de White dice de ella: «María Magdalena, de quien él había echado siete demonios, fue la última en alejarse de su sepulcro y la primera a quien él saludó en la mañana de la resurrección» (El discurso maestro de Jesucristo, cap. 6, pp. 196-197). Contemplar a Jesús nos transforma.

Pedro y Juan fueron transformados cuando enfocaron sus vidas en Jesús. Hablando del apóstol Juan, Elena G. de White nos dice: «Juan buscaba afecto, solidaridad y compañía. Se acercaba a Jesús, se sentaba a su lado, se recostaba sobre su pecho. Así como una flor se embebe del sol y del rocío, él se embebía de la luz y la vida divinas. Contempló al Salvador con ternura y devoción hasta que la semejanza a Cristo y la comunión con él llegaron a constituir su único anhelo, y en su carácter se reflejó el carácter del Maestro» (La educación, cap. 9, p. 80).

Sentémonos a los pies de Cristo como María, y recibiremos su paz y su gracia.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2018

FUENTES DE VIDA

David Javier Pérez

Lecturas devocionales para Adultos 2018

 

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