Miércoles 19 de febrero 2025 | Devoción Matutina para Adultos 2025

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2025 CON JESÚS HOY Roberto Badenas Lecturas Devocionales para Adultos 2025

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2025
CON JESÚS HOY
Roberto Badenas
Lecturas Devocionales para Adultos 2025

Oraciones con límites

FEBRERO: ÉL Y YO A SOLAS

«Cuando llegaron a la multitud, un hombre se acercó a Jesús y se arrodilló delante de él. Y dijo: «Señor, ten compasión de mi hijo. Le dan ataques y sufre terriblemente.
Muchas veces cae en el fuego o en el agua. Se lo traje a tus discípulos, pero no pudieron sanarlo». […] Jesús reprendió al demonio, el cual salió del muchacho, y este quedó sano desde aquel momento. Después los discípulos se acercaron a Jesús y, en privado, preguntaron: “Por qué nosotros no pudimos expulsarlo». «Por la poca fe que tienen». respondió» (Mateo 17: 14-20, NVI).

Una de las realidades más dolorosas de nuestra condición humana es nuestra incapacidad para vencer el mal por nuestras propias fuerzas. Quisiéramos que la oración fuese como un talismán que nos permitiese obrar milagros y nos aferramos a la palabra de Jesús de que si tuviésemos suficiente fe nada nos sería imposible (ver Mat. 17: 20) para recriminarnos nuestra incredulidad.
Los discípulos han sido incapaces de aliviar la crisis de un chico que sufría fuertes convulsiones. El diagnóstico del muchacho es tan problemático que el padre lo considera, sin duda como su entorno, «lunático», es decir, alguien que padece algún tipo de locura temporal que le hace comportarse de manera cambiante y desconcertante.
Jesús, para curarlo, increpa al demonio, quizá para dejar claro a sus discípulos que para vencer ciertas formas del mal se requiere la intervención divina. Los discípulos han querido sanar al joven por su propio poder. Pero está claro que por su propio poder el ser humano no puede acabar con el mal del mundo. La esperanza de muchos humanistas es admirable, pero es una ilusión. Jesús no comparte su excesivo optimismo acerca de la bondad inherente de la naturaleza humana.
Por eso Jesús sitúa la intervención humana en el plano de la fe. Y la fe que predica comporta, ante todo, la confianza en que Dios va a resolver un día, y de una vez por todas, lo que nosotros ahora no podemos resolver por nosotros mismos.
Al final del relato, Jesús dice a sus discípulos: «Si tuvieran fe como un grano de mostaza, podrían desplazar montañas».
Con estas palabras nos recuerda la importancia esencial de nuestra relación con Dios: que, aunque comience muy tímida y pequeña, se mantenga viva y crezca.
Señor; protege mi escasa fe. Por tu poder; permite que eche raíces y se vaya convirtiendo, como en la parábola, en un árbol capaz de quebrantar con su fuerza mis montañas de problemas

========================
DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2025
CON JESÚS HOY
Roberto Badenas
Lecturas Devocionales para Adultos 2025



(6630)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*