Lunes 7 de septiembre 2020

Devoción Matutina para Jóvenes

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020 – Persigue tus sueños – Portada libro

Enrique David Thoreau

Entonces den al César lo que pertenece al César y den a Dios lo que pertenece a Dios. Marcos 12:17

De niño, a Enrique David Thoreau le encantaba la vida al aire libre, y le siguió gustando aun de grande. A decir verdad, le gustaba tanto que se construyó una cabaña al lado de la laguna Walden, donde pasaba muchos meses observando la naturaleza. Estudiaba los pajarillos, las plantas, los insectos y todo lo relacionado con la naturaleza. Escribió un libro acerca de sus aventuras titulado Walden.

Una tarde, cuando aún vivía junto a la laguna Walden, se dirigió al pueblo en busca del zapatero, para que le arreglara un par de zapatos. Fuera del despacho se encontró con un vecino, Sam Staples, el amigable carcelero de Concord.

-¡Hola, Sam!

Thoreau saludó a su amigo con una amplia sonrisa en los labios. Eran tan pocas las oportunidades que tenía de ver y saludar a las personas, que le resultaba muy placentero ir al pueblo.

Sam no le sonrió. Carraspeó la garganta y le dijo:

-Enrique, me disgusta hacer esto, pero tengo que arrestarte.

-Pero… ¿por qué?

-Al parecer, no has pagado el impuesto sobre el salario. Ahora, yo sé que no estás ganando mucho dinero en la laguna Walden. Estoy dispuesto a prestarte un dólar para que lo puedas pagar.

-Gracias, Sam, pero tengo el dólar para pagar el impuesto. El problema es que no tengo el menor deseo de darle un solo centavo al gobierno para que lo use en la guerra contra México. Son nuestros vecinos, y hacemos muy mal en declararles la guerra. No tomaré parte en un acto criminal de agresión, aun cuando esto signifique que deba purgar condena en prisión.

-Odio tener que hacer esto, Enrique -le dijo su amigo mientras lo conducía a la cárcel del condado.

Thoreau pasó una noche detrás de las rejas. Al día siguiente una de sus tías pagó el impuesto por él y fue puesteen libertad.

Si hubieras estado en el lugar de Thoreau, ¿habrías pagado el impuesto? ¿Crees que eres responsable por las leyes diseñadas por los hombres y que requieren el apoyo de tus impuestos?

El apóstol Pedro se enfrentó a la misma situación, en una ocasión. Debía pagar sus impuestos, pero no tenía dinero. Se preguntaba si debería dar dinero a los crueles romanos, que gobernaban su propio país tan injustamente. Jesús obró un milagro para que pudiera pagar el impuesto.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020

PERSIGUE TUS SUEÑOS Más allá de los obstáculos

Dorothy E. Watts

Lecturas devocionales para Jóvenes 2020



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