Lunes 19 de marzo 2018 | Devoción Matutina para Adolescentes | Cuando las maldiciones se convierten en bendiciones

«¡El Señor los ha bendecido!» (Salmo 129: 8).

Los delfines se comunican entre sí, al igual que los perros y las abejas. Aunque esto me impresiona mucho, debemos recordar que, después de todo, hablan en el idioma de los delfines, los perros y las abejas. ¿Cuánto más impresionante sería si aprendieran a comunicarse en el lenguaje humano? Imagina a un delfín del acuario presentando a sus compañeros a voz en cuello: «Señoras y señores, permítanme presentarles al mejor, el único: ¡Shamú!». O imagina a un perro escribiendo un artículo en el periódico y dando sus opiniones sobre la guerra, la política y la cultura popular.
El asna de Balaam es el único animal del que se sabe que mantuvo una conversación con un ser humano. Cuando el asna vio al ángel que intentaba detener a Balaam, y siendo que él no podía verlo por sí mismo, el asna simplemente abrió su boca y le habló a aquel hombre tan tonto.
Como sabemos, Balaam se dirigía a Moab por petición del rey Balac para que maldijera a los israelitas. Una vez que el asna y el ángel se unieron para convencer a Balaam de que no lo hiciera, este finalmente accedió a regresar a casa y olvidarse del asunto. Sorprendentemente, el ángel le dijo a Balaam que fuera a Moab. Pero había una condición: debía hablar solamente lo que Dios le dijera.
Cuando el rey Balac vio a Balaam en la ciudad, se emocionó, pues estaba seguro de que iba a maldecirá los israelitas, tal como le había pedido. El rey llevó a Balaam a una montaña que estaba frente al campamento de Israel y le dijo que los maldijera. Pero cuando Balaam abrió la boca, en su lugar salió una bendición. No pudo evitarlo, ¡esas fueron las palabras que Dios puso en su mente! El rey intentó dos veces más que Balaam los maldijera, ¡pero en ambas ocasiones Balaam pronunció bendiciones sobre los israelitas en lugar de maldiciones!
A! igual que el rey Balac, Satanás quiere maldecirte, pero Dios quiere bendecirte. Afortunadamente, Dios puede convertir todos los intentos de maldición de Satanás en bendiciones. Dios puede sacar cosas buenas de las malas. ¡Sus bendiciones siempre ganan!

Ponlo en práctica: Piensa en alguna mala experiencia de tu vida que Dios haya convertido en algo bueno.

Ponlo en oración: Si estás pasando por momentos difíciles, pídele a Dios que convierta las maldiciones en bendiciones para su gloria.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2018
¿Y entonces…?
Heather Quintana
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

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