Lección 12 | Sábado 15 de junio 2019 | Cristianismo de timbre | Escuela Sabática Jóvenes

«¿QUÉ HAN VISTO EN TU CASA?»
«Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable» (1 Ped. 2:9, RVR).

SÁBADO 15 DE JUNIO
CRISTIANISMO DE TIMBRE
Introducción: Gén. 18:1-8
Caliente. Esta era la única palabra para describir el día. Samuel miró el cielo de la tarde, pero no había señales de alivio. Caliente, caliente, caliente. Miró otra casa más. Hora de tocar el timbre. Mientras su dedo presionaba el timbre, su actitud inmediatamente cambió a una de entusiasmo e interés. La puerta se abrió y se cerró estrepitosamente, antes de que Samuel pudiera decir una sola palabra. Él entendió que no era bienvenido allí. Para nada. Nunca.
En la siguiente casa, una señora abrió la puerta. «¡Hola! Mi nombre es Samuel, y me gustaría mostrarle…” Ella exclamó: «¡Holal ¡Pasa! ¡Debes tener mucho calor!» Samuel respondió aliviado: «¡Muchas gracias! ¡Estoy deseoso de contarte sobre mis aspiradoras!» ¡Finalmente, un rostro amigable! En la casa, los niños discutían y lloraban. La mujer vociferó: «Quédense quietos, ¡¿oyeron?!» «Discúlpame”, dijo ella, y añadió: «Muy bien, ¿qué tienes ahí?». Samuel procedió a mostrarle la aspiradora de última generación mientras la mujer y los niños se gritaban. También se escuchaba la voz de un hombre. A Samuel le comenzó a doler la cabeza de tanto ruido. La tensión en la casa solo aumentaba.
«¡Quiero una!», dijo la mujer. La voz del hombre se oyó, vociferando: «¡No, te digo que no!» Samuel cerró el trato con rapidez, y se encaminó rápidamente a la puerta.
«¡Vuelve pronto!», dijo la mujer con una sonrisa amigable. ¡De ninguna manera! Pensó él para sus adentros. En la siguiente casa, Samuel podía ver a los dueños por detrás de la cortina; pero nadie atendió la puerta. Él simplemente estaba vendiendo aspiradoras. Un simple «No, gracias» hubiera sido suficiente.
¡Brrring! El timbre sonó, pero nadie respondió… otra vez. Él se estaba yendo, cuando la puerta se abrió rápidamente. «¡Disculpa que tardé tanto en atender!», le dijo una joven. «Por favor, pasa. Estaba sacando unas galletas del horno. ¿Te gustaría comer algunas?»
Este hogar era diferente de los otros. Había una paz y una calma que él no había sentido en todo el día. No había agresividad. No había gritos. Aunque la familia no compró nada, Samuel salió de la casa sintiéndose gozoso y renovado. ¿Qué hubiera encontrado Samuel en tu casa?
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Lecciones de Escuela Sabática para Jóvenes
Lección 12: Para el 22 de junio de 2019
«¿QUÉ HAN VISTO EN TU CASA?»
2er. Trimestre 2019 – Las Etapas Familiares
Narración: Adan Vicente

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