Jueves 29 de marzo 2018 | Devoción Matutina para Adultos | Oración ministerial – 1

Dios mío, confuso y avergonzado estoy para levantar, oh Dios mío, mi rostro a ti, porque nuestras iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza. Esdras 9:6.

Debió de haber transcurrido un tiempo considerable desde la llegada de Esdras a Jerusalén hasta el momento en que los príncipes se quejaron de que los hebreos se estaban “uniendo en yugo desigual” con mujeres paganas, que introducían cultos idolátricos. Esdras había llegado a Jerusalén el primer día del quinto mes (7:9), y esta cuestión de los matrimonios mixtos recién aparece el decimoséptimo día del noveno mes (10:8,9). Es obvio que Esdras no recibió información de este problema en cuanto llegó a Jerusalén, si no lo hubiera encarado inmediatamente.
Es interesante que esta cuestión, que pertenecía al orden religioso, fue encarada por “los príncipes”, las autoridades seculares. Los dirigentes religiosos permitían esta práctica entre el pueblo porque ellos mismos se mezclaban con mujeres paganas (10:18). Como los altos dirigentes religiosos estaban implicados, los subalternos guardaban silencio. Como muchas veces, el reclamo contra la conducta de algunos religiosos llega de parte de las autoridades seculares.
Cuando se corrompe el ministerio, se produce un daño enorme en toda la comunidad. Una de las ironías del ministerio es que la misma persona que trabaja en nombre de Dios no encuentre tiempo para Dios. Los padres de Jesús lo perdieron en la iglesia, y no fueron los únicos que lo perdieron allí. Desde la antigüedad, todo el que es llamado a ministrar corre el riesgo de perder a Jesús “en el templo”, y terminar sirviendo a la obra del Señor y no al Señor de la obra.
Cuando Esdras recibió la información de lo que estaba ocurriendo, “rasgó sus vestiduras” como expresión de dolor y vergüenza (ver Gén. 37:29, 34). Esdras no era culpable, pero intercedió ante Dios porque amaba a su pueblo. El verdadero ministro jamás se desentiende de los pecados de su comunidad. Dios respondió la oración de Esdras (cap.10).
Eres “linaje escogido, real sacerdocio” (1 Ped. 2:9), y si has sido llamado a “ministrar en el Santuario” tiempo completo, tienes más responsabilidad ante Dios y la iglesia.
En tiempos de confusión y vergüenza, la oración es tu fuente de poder. Es la sala de encuentro con tu Dios, quien te llamó a tan digna tarea, y te habilitará a realizarla para su gloria.

Oración: Señor, bendice a nuestros ministros.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2018
LAS ORACIONES MÁS PODEROSAS DE LA BIBLIA
Ricardo Bentancur
Lecturas devocionales para Adultos 2018

Loading...
Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*