Domingo 8 de abril 2018 | Devoción Matutina para Adultos | Oración de culpa

¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad? Job 7:21.

¿Había pecado Job para merecer tanto sufrimiento?
Job se culpa. Pero su libro no estaría en la Biblia si solo relatara el sufrimiento merecido de un mortal. La reflexión profunda de este libro descansa en el hecho de que Job, siendo inocente (Job 10:7), sufría amargamente, y no podía encontrarle un sentido a su drama.
El sufrimiento está en el fondo de la reflexión teológica acerca del misterio del mal. En esto tenía razón el filósofo alemán Friedrich Nietzsche: la cuestión no es tanto acerca de la presencia del sufrimiento en el mundo como de la ausencia de respuesta a la pregunta: ¿Por qué sufrimos?
A esta cuestión se han abocado la teodicea, que es una rama de la teología racional, también llamada teología natural, y la filosofía. Pero no hay respuesta. En su afán de “defender” a Dios ante la presencia del mal en el mundo, la teología ha ensayado muchas teorías. Desde San Agustín hasta Santo Tomás, los teólogos han manejado la doctrina del crimen y el castigo. Es decir, hay sufrimiento porque hay una falta. En otras palabras, si alguien sufre, es porque de alguna manera se lo merece. Si tú no eres la causa directa de tu sufrimiento, puede que lo sean tus antepasados.
Jesús enfrentó esta teología. Cuando le preguntaron “¿quién pecó, este o sus padres, para que haya nacido ciego?” (Juan 9:2), él respondió: “No es que pecó este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él” (vers. 3). El mal no se explica. ¡Es la ocasión para que se manifieste la gloria de Dios! No queramos entender el sentido del sufrimiento. El dolor del mundo nos alienta a no bajar los brazos, a luchar por un mundo mejor, más justo.
Cuando el dolor nos asuste, y digamos “¿qué he hecho para merecer esto?”, no nos culpemos ni culpemos a Dios. La culpa es mala. Solo es buena cuando la despierta el Espíritu Santo. Porque solo Dios puede quitarla.
La oración derrama frescas lluvias de consuelo al corazón sediento. Cuando la razón se agote, cuando la noche de la inteligencia no tenga luna, cuando no entiendas por qué sufres, aun te queda la oración. Es el único poder que tienes en este mundo.

Oración: Señor, que el dolor de este mundo no me aleje de ti.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2018
LAS ORACIONES MÁS PODEROSAS DE LA BIBLIA
Ricardo Bentancur
Lecturas devocionales para Adultos 2018

COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*