Domingo 23 de septiembre 2018 | Devoción Matutina para Adolescentes | Un campesino en la Ciudad

Estas son Las palabras de Amos, pastor de Tecoa. Es La visión que recibió acerca de Israel dos años antes del terremoto, cuando Uzías era rey de Judá, y Jeroboán hijo de Joás era rey de Israel (Amos 1:1).

Yo no nací en el campo, allí donde hay criaderos de cerdos, kermeses, caseríos, polvorientos overoles, chicos que se llaman José y chicas que se llaman María. Definitivamente no soy del campo, y es una lástima.
Pero sé lo que significa ser del campo. Pasé mi niñez y adolescencia en la década de 1980, en las duras calles de East Orange, Nueva Jersey. Fueron días de zapatillas Adidas, boinas, hebillas con tu nombre grabado (si podías pagarlo), pantalones Levi’s con vistosas costuras por delante y por detrás. Yo era todo un chico de ciudad, al menos eso pensaba. La única vez que me sentí del campo fue cuando estuve listo para ir a la Gran Manzana: Nueva York.
Los muchachos de Nueva Jersey éramos leones vegetarianos comparados con los curtidos criminales de Nueva York, o por lo menos eso pensaban todos. Cuando estuvimos ahí nos advirtieron que no miráramos a los ojos a la gente, ni levantáramos la vista para mirar los rascacielos. Había solamente dos clases de personas que hacían ese tipo de cosas: los turistas y los campesinos. Ser turista era malo. Pero “campesino”, ¡por favor, no! (Aunque los tiempos cambian, ahora sueño con la idea de vivir en el campo.)
La gente de las grandes ciudades siempre ha subestimado a los campesinos, o quienes viven en pueblos pequeños. También pasó cuando el profeta Amos comenzó su ministerio. Él era de un lejano y apartado lugar llamado Tecoa, y lo único peor que eso era su aroma. Olía a oveja. (Así huelen los pastores, ¿me entiendes, no?) Amos era un campesino y estaba orgulloso de serlo.
Dios llamó a este campesino para que fuera a la gran ciudad a dar un doloroso mensaje. ¿Qué se suponía que debía hacer Amos cuando llegara? Bueno, no mucho: solamente llegar hasta el centro idolátrico más grande de la ciudad, y decirles a todos que el juicio de Dios estaba a punto de caer sobre Israel. ¿Te imaginas lo que pensó la gente de esa gran ciudad cuando vio a Amos?

NO DEJES DE LEER
Uno de los mayores temas en Amós es la relación deteriorada entre Israel y Dios. Lee Amós 3:3. ¿Estas tú en la misma sintonía con Dios?

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2018
UN AÑO EN LA PALABRA
Dwain Neilson
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

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