6 de noviembre 2025 | Devoción Matutina para Damas 2025 | Permiso concedido

«Dijo también el Señor: «Simón, Simón, mira que Satanás los ha pedido a ustedes para sacudirlos como si fueran trigo; pero yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí, ayuda a tus hermanos a permanecer firmes»» (Lucas 22: 31 -32).

Ayer quedamos convencidas, con fundamento bíblico, de que Dios es nuestro castillo; sin embargo, seguramente surgieron dudas en tu mente respecto al porqué del sufrimiento que te ha tocado vivir o de las duras pruebas que han golpeado tu vida. Hoy veremos el otro aspecto de la protección divina.
¿Recuerdas quién le dio permiso al enemigo para tocar a Job? Exacto: fue Dios. «El Señor respondió al acusador: «Está bien. Haz lo que quieras con todas las cosas de Job, con tal de que a él mismo no le hagas ningún daño»» (Job 1: 12). Y por segunda vez concedió el permiso: «El Señor respondió al acusador: «Está bien, haz con él lo que quieras, con tal de que respetes su vida»» (Job 2: 6).
En el texto de hoy se confirma que constantemente el enemigo pide permiso para tocar a los hijos de Dios. En esta ocasión pidió a Pedro, un hombre de carácter fuerte y seguro de sí mismo. Sin embargo, Dios no deja a Pedro solo en la prueba, sino que le informa de los planes del enemigo. Es importante notar que Jesús no se opuso a que sus discípulos fueran zarandeados; no obstante, rogó por ellos al Padre, para que no les faltara la fe. Es decir, que, en medio de la prueba, Jesús intercede por nosotros para que salgamos victoriosos. La orden para Pedro fue: «Deberás ayudar a tus hermanos a permanecer firmes». Esto quiere decir que, después de haber salido de la prueba, después de haber vivido en carne propia el ataque del enemigo, Pedro estaría listo para ser un testigo viviente del inmensurable poder de Dios. Y así fue.
El apóstol Pedro se ha convertido en la confirmación del poder de Dios que obra en sus hijos que confían en él.
Mientras estemos en este mundo, en algún momento seremos zarandeadas como el trigo. Es posible que ahora mismo estés derramando lágrimas de dolor y no comprendas el propósito. Es aquí donde entra la fe en nuestro Castillo. Dios conocía a Job y conocía a Pedro; confiaba en ellos y sabía que podía permitir que el enemigo los probara. Dios te conoce a ti. Dios sabe que puede confiar en ti y ha rogado al Padre por ti, para que tu fe no falte. La buena noticia es que saldrás brillando.

Posdata: Feliz en medio del zarandeo.
========================
DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2025



(2178)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*