27 de diciembre 2022 | Devoción Matutina para Menores 2022 | Huesos secos

«Entonces me dijo: «¿Crees tú que estos huesos pueden volver a tener vida?». Yo le respondí: «Señor, solo tú lo sabes»». Ezequiel 37: 3

El valle de los huesos secos es una visión que Dios le mostró al profeta Ezequiel. ¿Puedes imaginártelo? ¡Un campo lleno de esqueletos! Lo asombroso es que el Señor le preguntó al profeta si podrían volver a tener vida. Humanamente era imposible. Pero para nuestro Creador hasta lo imposible se vuelve certeza, por la fe.
Hoy se recuerda a Wilma Rudolph como una gran atleta. Si buscas en Wikipedia, aparece su nombre dentro de las grandes atletas de su época; pero cuando era apenas una niña, las cosas no fueron fáciles para ella. Wilma nació prematuramente en el seno de una familia afroamericana muy pobre y fue la número veinte de veintiún hermanos. Tuvo una infancia con muchos problemas de salud: desde neumonía en ambos pulmones, a los cuatro años; hasta un ataque de poliomielitis, que le dejó paralizada una pierna durante varios años.
Me imagino que ella solo podía contentarse con observar mientras sus hermanos mayores compartían juegos divertidos y carreras.
Tantos eran sus deseos de moverse, correr y jugar que un día se quitó los aparatos ortopédicos y, con mucha perseverancia, logró superar estas contrariedades hasta convertirse en una gran deportista. ¡Pero eso no fue todo! Compitió en las eliminatorias para clasificarse para los Juegos Olímpicos de 1956, y obtuvo un lugar en el equipo olímpico, gracias a su segundo puesto en los 200 metros lisos.
¡En los Juegos Olímpicos de 1960, obtuvo la medalla de oro en los 100 y en los 200 metros lisos, así como también en la prueba de relevos! En 1961 superó el récord mundial de los 100 metros lisos con 11,2 segundos.
Llegó a ser la mujer más rápida del mundo, la llamaban «la gacela negra».
¡Me encanta esta historia! Dios transformó esos huesos secos en piernas fuertes y sanas. Pero, además, hizo las cosas tan maravillosamente bien como solo él acostumbra a hacerlo: Wilma se transformó en una ganadora olímpica ¡con varías medallas de oro! Cuando Dios hace las cosas, las hace buenas en gran manera, Wilma siempre recordó que todo se lo debía a Dios. ¿Y nosotros? ¡Seamos agradecidos!

Mirta

DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2022



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