Sábado 12 de febrero 2022 | Devoción Matutina para Damas 2022

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2022
SIN MIEDOS NI CADENAS
Vanessa Pizzuta
Lecturas Devocionales para Mujeres 2022

La competencia con tu hermana

«Jacob durmió también con Raquel, y la amó mucho más que a Lea. Y se quedó allí y trabajó para Labán los siete años adicionales» (Gén. 29:30, NTV).

Raquel era más hermosa que su hermana Lea y contaba con el amor incondicional de Jacob. Él trabajó por ella siete años, que le parecieron apenas unos días. Sin embargo, esta historia de amor no tiene final feliz. Cuando llegó la fecha de la boda, Jacob fue engañado por su suegro, el astuto Labán, y recibió a Lea como esposa en lugar de Raquel, la mujer a la que amaba.
La mayoría de los comentadores bíblicos afirman que Lea estaba de acuerdo con el engaño. Tal vez amaba a Jacob en secreto, o tenía celos de su hermana, o creía que era su única oportunidad de casarse. Sin embargo, Lea cosechó un fruto amargo por haber participado en semejante clase de engaño: años de competencia con su hermana por el amor de Jacob.
Como Lea había puesto su sentido de valor personal en conquistar el amor de Jacob, continuó infeliz hasta que permitió que Dios fuera la fuente de su autoestima. Podemos ver su recorrido de crecimiento emocional a través del significado de los nombres que eligió para sus hijos. Rubén, el primogénito, significa «Mira, un hijo». Lea dijo: «Ahora mi esposo me amará». ¡Pero Jacob no la amaba! El nombre del segundo hijo, Simeón, significa «escuchada», porque Lea dijo: «El Señor oyó que yo no era amada y me ha dado otro hijo». Sintiéndose aún rechazada, Lea llamó a su tercer hijo Leví, que significa «apego». Lea todavía creía que podía ganar la competencia con su hermana y hacer que su marido se apegara a ella por haberle dado tres hijos. ¡Pero Jacob no la amaba!
Con la llegada de su cuarto hijo, se ve un cambio en Lea: comienza a mirar a Dios como la fuente de su identidad y autoestima. Por eso llama a su hijo Judá, que significa «alabanza» (ver Gén. 29: 32-34). ¡Este es un cambio radical! Lea rompe con el antiguo paradigma mental y deja de pensar que el amor o el desamor de su marido establece su valor como persona. Ahora, por fin, se centra en Dios y dice: «Esta vez alabaré a Jehová».
Muchas somos como Lea. Creemos que el cariño y la aprobación de los demás son el veredicto de nuestro valor como personas. Competimos buscando validación, pero el amor incondicional que necesitamos solo proviene de Dios.
Jesús, no quiero competir con nadie.
La validación y aceptación que busco no las puedo ganar.
Tú las ofreces gratuitamente. Rindo las armas de la competencia
y me arrodillo a tus pies.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2022
SIN MIEDOS NI CADENAS
Vanessa Pizzuta
Lecturas Devocionales para Mujeres 2022



(2061)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*