Viernes 21 de enero 2022 | Devoción Matutina para Menores 2022

DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2021
UN RAYIO DE LUZ PARA CADA DIA
Un concurso Bíblico para aprender
Lecturas Devocionales para niños 2022

Aprendiendo a confiar

«Luego Ana regresó por donde había venido, y fue a comer, y nunca más volvió a estar triste». 1 Samuel 1:18

Cuando vivíamos en Corrientes, Argentina, conocí a un niñito llamado Daniel, el cual asistía sin falta con su mamá y su hermana todos los miércoles al culto de oración. Todas las veces pedía lo mismo: que su papá entregara su vida a Jesús. Aún recuerdo la mirada resignada de su mamá cada vez que él hacía su pedido, como diciendo: «No hay manera, parece que él nunca lo hará».
Pero Danielito sabía que el Señor contestaría su oración. Se notaba en él la confianza que tenía en Dios. Y para sorpresa de la mamá, Dios respondió el pedido de Danielito, y unos años después el padre se interesó en aprender más de la Biblia y entregó su vida a Jesús.
¿Qué actitud tienes cuando pides algo en oración? ¿Te levantas tranquilo luego de hacer tu pedido a Dios confiando en que te contestará?
Repasemos la historia de Ana, una mujer angustiada por no poder tener un bebé. En la época en la que Ana vivía tener hijos era el orgullo de una mujer, su corona de gloria. Y mientras más hijos tenía, más honrada era en la sociedad. Y no solo Ana no tenía esa honra, sino que además se sumaba que la otra esposa de Elcana se burlaba y la menospreciaba por eso. Esto se convirtió para ella en una carga demasiado pesada de llevar. Fue así, con esa carga en el corazón, que Ana se dirigió al templo a orar a Dios.
¡Y ahora viene mi parte favorita! Luego de una larga oración, donde le contó todo lo que sentía y le pidió que le diera un bebé, la Biblia nos cuenta cuál fue su actitud cuando terminó de orar. Es el versículo de hoy. Vuelve a leerlo. Aunque Ana seguía teniendo motivos para estar triste, y aunque no había escuchado de parte de Dios una respuesta inmediata, ella decidió confiar «y nunca más volvió a estar triste».
¿Te animas a probar? ¿Hay algo que te hace estar ansioso o triste? Cuéntale a Dios cómo te sientes, y pídele aquel deseo que tienes en tu corazón. Luego de rogarle que se haga su voluntad, haz como Ana. Alegra tu ánimo como si ya te hubiera dado lo que le pediste. ¡Eso es tener fe!
Gabriela

DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2022
UN RAYITO DE LUZ PARA CADA DIA
Un concurso Bíblico para aprender
Lecturas Devocionales para niños 2022



(1634)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*