9 de septiembre | La fe por la cual vivo | Elena G. de White | ¿Luz o sombras?

No os juntéis en yugo con los infieles; porque ¿qué compañía tiene la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas? 2 Corintios 6:14.

“Centenares de personas han sacrificado a Cristo y el cielo al casarse con personas inconversas…. La felicidad y prosperidad de la vida matrimonial depende de la unidad de los cónyuges. ¿Cómo puede armonizar el ánimo carnal con el ánimo que se ha asimilado al sentir de Cristo? … Hay una perpetua diferencia de gusto, inclinación y propósito. A menos que el creyente, por su firme adhesión a los principios, gane al impenitente, llegará como es mucho más común, a desalentarse y vender sus principios religiosos por la miserable compañía de una persona que no está relacionada con el cielo.”—Joyas de los Testimonios 1:578, 579.
“Los que profesan la verdad pisotean la voluntad de Dios al casarse con incrédulos; pierden su favor y hacen obras amargas de las que habrán de arrepentirse.”—Ibid. 575.
“A menos que quiera tener un hogar del que nunca se levanten las sombras, no se una con un enemigo de Dios.”—Joyas de los Testimonios 2:120.
“Si los hombres y las mujeres tienen el hábito de orar dos veces al día antes de pensar en el matrimonio, deberían orar cuatro veces diarias cuando tienen en vista semejante paso. El matrimonio es algo que influirá en vuestra vida y la afectará tanto en este mundo como en el venidero.”—Mensajes para los Jóvenes, 456.
“Uno de los mayores peligros que asechan al pueblo de Dios actualmente es la asociación con los incrédulos, especialmente al unirse con ellos en matrimonio.”—The S.D.A. Bible Commentary 2:1000.

DEVOCIONAL LA FE POR LA CUAL VIVO
Elena G. de White

COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*