8 de julio 2020 | Devoción Matutina para Adultos 2020 | Sísifo y su carga perpetua

 

BUENA MEDICINA ES EL CORAZÓN ALEGRE

Lecturas devocionales para Adultos 2020

 

“Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha y te dice: ‘No temas, yo te ayudo’ ” (Isaías 41:13).

Dentro de la mitología griega se conoce a Sísifo como el más astuto y el menos escrupuloso de los mortales. Su leyenda incluye muchos episodios, cada uno de los cuales es la historia de una de sus artimañas. Debido a su conducta, se cuenta que Sísifo hizo enfadar a los dioses y, como castigo, le quitaron los ojos condenándolo a empujar perpetuamente una roca gigante hasta la cima de una montaña. Al llegar a la cumbre, la roca caía rodando hasta el valle, pero Sísifo debía recogerla y empujarla de nuevo hasta la cima. No importaba cuántas veces lograra subir el peñasco, ni el esfuerzo que hubiese empleado en empujar la piedra, tarde o temprano, Sísifo se encontraría en el mismo lugar, comenzando todo de cero.

En las redes de la intemperancia son muchos los que, al igual que Sísifo, sienten la inutilidad de sus esfuerzos, llevando grandes cargas o padecimientos de naturaleza física, mental o espiritual de manera indefinida. Han intentado una y otra vez librarse de ellos, pero la conciencia de haber quebrantado cada una de sus promesas les hace sentir que no vale la pena seguir luchando.

Lucy es una joven que durante seis años sufrió en las redes de la bulimia y la anorexia. Por años luchó para librarse de su enfermedad, tratando de recuperar su salud que se había visto tremendamente disminuida. Con la ayuda de especialistas lograba por breves períodos estabilizar su conducta alimentaria, pero nada de eso era suficiente para cambiar su inclinación. Una noche, sin embargo, cayó de rodillas suplicando por la ayuda del cielo. Lloró con angustia y tristeza siendo consciente de su debilidad, pero decidió que no se levantaría hasta que recibiera la ayuda prometida. De rodillas, en oración, tuvo su primera gran victoria. Por primera vez en mucho tiempo, se vio libre de su carga y ahora tenía la clave para salir vencedora en muchas otras ocasiones más.

La cita bíblica de hoy tiene una promesa importante para nosotros. Es posible que hayamos sido vencidos en el mismo punto, una y otra vez, pero esto no tiene por qué ser así para siempre. Solo necesitamos tender las manos al cielo y confiar que Dios está atento para fortalecernos y sostenernos. El nos dice: “No temas, yo te ayudo”, aunque haya que volver a batallar repetidamente. Y estas palabras están dirigidas a ti y a mí.

Comencemos este día con la seguridad de que cualquier tendencia, heredada o cultivada, puede ser vencida mediante la fuerza que Dios está pronto para dar.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020



COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*