6 de abril 2019 | Devoción Matutina para Damas | Una madre sufrida (La madre de Sansón)

Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos. Jueces 13:5.

Desde niñas hemos escuchado la historia de Sansón. ¡Y siempre nos ha dejado un sabor amargo! ¿Por qué llamó Dios a un hombre con un carácter tan débil que contrastaba con una fuerza tan extraordinaria? ¿Acaso fue la negligencia de su madre en su tarea educativa lo que produjo en él un carácter débil?

Lo poco que registra la Biblia acerca de esta mujer nos hace pensar todo lo contrario. Ella temía al Señor, y siguió las instrucciones del ángel en la educación de su hijo: lo preparó y lo instruyó para que fuera digno del voto de nazareo, que lo apartaba como siervo de Dios. Fue una mujer fiel a su esposo, a quien sostuvo cuando flaqueó su fe (Jueces 13:22,23).

También podemos intuir algo sobre la madre de Sansón y sobre su fida familiar en las palabras que este le dijo a la mujer que tuvo en Timnat. Cuando la mujer le preguntó acerca del secreto de su adivinanza, Sansón respondió: «He aquí que ni a mi padre ni a mi madre lo he declarado, ¿y te lo había de declarar a ti?» (Jueces 14:16; énfasis agregado). Parece obvio que la madre de Sansón había creado una atmósfera familiar feliz, por lo que su hijo le contaba la mayoría de sus secretos. ¡Cuán bueno es tener una madre a cuyo seno el hijo puede acudir en búsqueda de alivio!

La madre de Sansón hizo un buen trabajo con su hijo, porque a pesar de todos los años de necedad de aquel joven, a pesar de sus debilidades y caídas, él nunca perdió la fe en el Dios de Israel, a quien servía. ¡Y fue considerado digno de ser mencionado por el autor de Hebreos en su lista de los héroes de la fe (Hebreos 11:32)!

De la madre de Sansón podemos aprender que más allá de nuestros sacrificios por nuestros hijos, más allá de la educación que les prodigamos, existe una libertad que, mal administrada, puede conducirlos a un destino que jamás hubiéramos imaginado. Solo el Espíritu Santo puede alentarnos en la hora en que nuestros hijos resbalan y caen.

Cuando Jesús retorne, muchas madres cuyas canas fueron al sepulcro sin ver a su hijo convertido, recibirán la recompensa de su esfuerzo y sacrificio. –FB

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2019

HIJAS DEL REY

Diane de Aguirre (Compiladora)

Lecturas Devocionales para Mujeres 2019

Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*