4 de mayo 2019 | Devoción Matutina para Damas | Profetisas de la iglesia primitiva -2 (Las hijas de Felipe)

Al otro día, saliendo Pablo y los que con él estábamos, fuimos a Cesárea; y entrando en casa de Felipe el evangelista, que era uno de los siete, posamos con él. Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban. Hechos 21:8,9.

Como adventistas, no nos debería resultar extraño que el don de profecía recayera en una mujer. Elena G. de Whlte fue llamada para ejercer este don, y lo ejerció durante casi siete décadas. Sin embargo, para algunos contemporáneos de las hijas de Felipe, y puede que aun para muchos de nosotros hoy, resulta extraño que una mujer haya recibido ese don. En los tiempos bíblicos, muchos hombres se oponían a que la mujer tuviera algún cargo religioso, “porque una mujer jamás podía enseñar algo a un hombre”. ¡Pero las hijas de Felipe profetizaban! Si Dios hubiese tenido algún problema con el liderazgo de la mujer en la iglesia, ¡estas chicas nunca hubiesen profetizado!

Aunque muchos creyentes utilizan algunas declaraciones del apóstol Pablo para acallar a la mujer y dejarla en un rincón del templo, pasiva y obediente, podemos leer otros textos en los que el mismo apóstol habla de mujeres que trabajaban con él en la iglesia: Evodia y Síntique (Filipenses 4:2, 3), Febe (Romanos 16:1, 2), Priscila (Romanos 16:3, 4) y Junias (Romanos 16:5), por mencionar algunas.

Pero volvamos a las hijas de Felipe. En la flor de la vida, dedicaban sus talentos a Dios y servían a la iglesia. ¿Será que hoy, nuestras iglesias están deseosas de darle un lugar a la mujer para predicar y enseñar la Palabra, o prefieren impedirlo por la simple razón del género con el que hemos nacido?

La iglesia no es el mundo de los hombres que mandan y de las mujeres que ayudan en tareas secundarias. En Cristo, mujeres y hombres somos iguales. “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gálatas 3:28).

Dios bendiga el liderazgo femenino de la Iglesia. Las mujeres tenemos mucho para hacer. Ya seamos maestras de Escuela Sabática, diaconisas o ancianas de iglesia, todas podemos ser educadoras. Todas podemos decirles a nuestros niños y jóvenes que Jesús los ama y los salva tal como son, con sus dudas, aciertos y desaciertos, y que para él no hay diferencia de raza ni de género. -FB

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2019

HIJAS DEL REY

Diane de Aguirre (Compiladora)

Lecturas Devocionales para Mujeres 2019

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1 Comment

  • Betsaida Valentin 5 meses ago

    Si todos somos iguales a los ojos de Dios por qué en la Iglesia Adventistaa hay nada más que pastores varones. Las Sagradas Escrituras son bien claras: ” No hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gálatas 3:28).