29 de octubre 2020 | Devoción Matutina para Jóvenes | Benjamín Spock

¿Le diste la capacidad de saltar como una langosta? Job 39:20.

¿Alguna vez caminaste por el campo en verano y viste saltar una langosta frente a ti? Ignoran que no tienes la menor intención de hacerles daño. Pero para ellas, eres un gigante que intenta destruirlas. Simplemente, huyen de un desastre imaginario.

Cuando tenía ocho años de edad, Benjamín Spock se comportaba igual que las langostas, yendo de un escondite a otro, escapando de sus enemigos imaginarios. Se negaba a ir a casa de la familia Horner, porque estaba convencido de que había un dinosaurio en el sótano de la casa. Nunca iba al bosque cercano, porque estaba segurísimo de que allí vivían leones que lo destruirían. ¡Se escondía aun de las autobombas de los bomberos!

Sin embargo, su mayor temor era ser secuestrado por las mujeres italianas inmigrantes que vivían en su pueblo. Era un temor que compartían varios de los niños del lugar.

-Ahí viene una de esas mujeres -le dijo su amigo Mansfield, al tiempo que se ocultaba detrás de un árbol-, ¿Ves esas enormes bolsas que llevan alrededor de la cintura?

-¡Siiií!

A Benjamín ya le palpitaba fuertemente el corazón dentro del pecho. Miró desde su escondite las bolsas que usaban para recoger las hojas verdes de los “diente de león”. Se imaginaba a sí mismo asfixiándose dentro de ellas.

-¡Escondámonos! -dijo mientras corría por la calle con su amigo Mansfield que le pisaba los talones.

No se detuvieron hasta llegar a la casa de Benjamín y cerrar bien la puerta con llave. Luego observaron a las mujeres por la ventana.

-¿Qué harán con los niños que meten en esas bolsas? -se preguntaba Benjamín, y temblaba de solo pensarlo.

-¡Tonterías! -dijo la Sra. Spock cuando Benjamín le habló de sus temores-, Simplemente, salen al campo para recoger plantas.

Benjamín no estaba muy convencido de lo que le decía su mamá. Solo para asegurarse, se mantendría siempre a buena distancia de esas gigantescas bolsas de color marrón. Cuando creció, escribió un libro que ayudaría a los padres a disipar el temor y suplir las necesidades vitales de los niños.

¿Habrá ocasiones en que te sientes tan asustado como una langosta? Podría resultarte provechoso si compartes tus temores con alguna persona de confianza y verificas si estos son reales o infundados.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020



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