29 de noviembre | Una religión radiante | Elena G. de White | Confiando en el Único plenamente confiable

«Por lo demás, hermanos míos, alégrense en el Señor. Para mí no es molestia volver a escribirles lo mismo, y a ustedes les da seguridad». Filipenses 3:1, NVI

LA VIDA DEL CRISTIANO DEBE SER UNA VIDA DE FE, de victoria y de gozo en Dios. […] Con razón declaró Nehemías, el siervo de Dios: «El gozo del Señor es nuestra fortaleza» (Neh. 8: 10, NVI). Y el apóstol Pablo dijo: «Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!». «Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es-su voluntad para ustedes en Cristo Jesús» (Fil. 4: 4, NVI; 1 Tes. 5: 16-18, NVI). Esto es fruto de la conversión y la santificación — El conflicto de los siglos, cap. 28, p. 469.
La verdadera felicidad la proporciona una firme perseverancia en una conducta correcta, consecuencia de haber disciplinado la mente por medio de una práctica religiosa que fomente la devoción y la espiritualidad. Si ponemos nuestra confianza en el Señor, tendremos el poder de controlar nuestros pensamientos. Por medio de un continuo ejercicio nuestra mente se fortalecerá para luchar contra los enemigos internos y controlar el ego, hasta que haya una completa transformación; y las pasiones, los apetitos y la voluntad queden en completa sujeción. Así habrá una consagración constante en el hogar y fuera de él, y cuando nos ocupemos de trabajar por las almas, recibiremos poder en nuestros esfuerzos. El cristiano humilde tendrá períodos de devoción que no serán espasmódicos, vacilantes o puramente emocionales; sino calmos, tranquilos, profundos, constantes y poderosos. El amor de Dios, la práctica de la santidad, serán placenteros cuando haya una perfecta entrega a Dios — Testimonios para la iglesia, t. 2, p. 450.
«Cuando me hablabas, yo devoraba tus palabras; ellas eran la dicha y la alegría de mi corazón, porque yo te pertenezco, Señor y Dios todopoderoso». Jeremías 15: 16, DHH

DEVOCIONAL ADVENTISTA
UNA RELIGIÓN RADIANTE
Reflexiones diarias para una vida cristiana feliz
Elena G. de White

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