28 de noviembre | Dios nos cuida | Elena G. de White | Los que regresan a las sendas antiguas

Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido. Isaías 35:10.

El mundo está lleno de hombres y mujeres que no sienten hacia Dios ninguna obligación por los dones que les fueron confiados. No son conscientes de que Dios concedió esos talentos, no para la glorificación propia, sino para la gloria del nombre divino. Pero ellos anhelan el honor…
Hay hombres a los que Dios concedió cualidades superiores a las comunes. Estos son pensadores profundos, enérgicos y concienzudos. Muchos de ellos están empeñados en la consecución de sus propios fines egoístas, sin reparar en el honor y la gloria de Dios. Algunos han visto la luz de la verdad, pero por honrarse a sí mismos, y no haber hecho de Dios lo primero, lo último y lo mejor en todo, se alejaron de la verdad bíblica hacia el escepticismo y la infidelidad. Cuando son detenidos por la corrección divina, y la aflicción los conduce a preguntar por las sendas antiguas, la bruma del escepticismo se aleja de sus mentes. Algunos se arrepienten y vuelven al antiguo amor, y se encaminan por el sendero preparado para que los redimidos del Señor anden por él. Nunca más actúan por amor al dinero, ni por ambición egoísta. Valoran la operación del Espíritu de Dios en sus corazones más que el oro y que la alabanza de los hombres. Cuando se produce este sorprendente cambio, los pensamientos son dirigidos por el Espíritu de Dios hacia nuevos canales, el carácter es transformado y las aspiraciones del alma se elevan hacia las cosas celestiales.
La verdadera religión tiene poder hoy. Capacita a los hombres para vencer la tozuda influencia del orgullo, del egoísmo y de la incredulidad, y con la sencillez de la verdadera piedad revela un vínculo eficaz con el cielo. Las gracias que Cristo imparte hacen posible a los hombres elevarse por encima de todas las artimañas y tentaciones de Satanás. Los conducirán a la cruz de Cristo como obreros activos, devotos y leales para el avance de la verdad del cielo.
Hoy hay hombres y mujeres que son héroes morales; que practican vidas de nobleza y abnegación. No ambicionan fama mundanal. Su voluntad está subordinada a la voluntad de Dios y el amor de Dios inspira su ministerio. El más alto ideal que tienen es hacer el bien y servir al prójimo.

*Año bíblico: 2 Corintios 8-10.

DEVOCIONAL DIOS NOS CUIDA
Elena G. de White

Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*