26 de octubre 2021 | Devoción Matutina para Adultos 2021 | Coronas de gozo

“Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también” (2 Timoteo 1:5).

PABLO ESTÁ PRESO en la mazmorra romana, pero escribe y destaca la fe de su hijo espiritual: una fe genuina, pura y verdadera, y agradece también que le fue transmitida desde su hogar.
No tenemos mucha información de su abuela Loida, cuyo nombre significa “agradable”. Judía de nacimiento, fue la primera de la familia en aceptar el evangelio. Luego, se convirtió Eunice, cuyo nombre significa “Venciendo bien”. Loida y Eunice le enseñaron las Escrituras a Timoteo, ya que su padre era griego, y esto preparó el camino para recibir el evangelio por medio de Pablo en su primer viaje misionero.
Dios había ordenado a su pueblo que enseñaran a sus hijos cómo actúa Dios: sus grandes obras, la liberación de su pueblo, las promesas de un Redentor y su revelación en la naturaleza y en la Escritura.
“Vemos la ventaja que tuvo Timoteo al recibir un ejemplo correcto de piedad y verdadera santidad. La religión era la atmósfera de su hogar. El poder espiritual manifiesto de la piedad en el hogar preservó la pureza de su lenguaje y lo mantuvo libre de todo sentimiento corruptor” (Conflicto y valor, p. 345).
Esto fue así y seguirá siendo así con todos. Somos forjados en el hogar. Moisés en la humilde choza de Gosén; Samuel, por la fiel Ana; Daniel, antes de que el cautiverio le separara del hogar de sus padres. Jesús, en Nazaret con María.
“Padres, hay una gran obra que ustedes deben hacer para Jesús. […] Satanás trata de aprisionar a los niños como con grilletes de acero, y ustedes podrán tener éxito en llevarlos a Jesús solo mediante decididos esfuerzos personales” (ibíd).

Las semillas sembradas con nuestras palabras y nuestro ejemplo en la infancia
de nuestros hijos, producirán arboles de justicia, florecidos y fructíferos.
“¿Analizarán los padres su obra de educar y adiestrar a sus hijos
y considerarán si han cumplido todo su deber con esperanza y fe,
para que estos niños lleguen a ser una corona de gozo en el día del Señor?
Padres, de ustedes depende el preparar a sus hijos para ser
de máxima utilidad en esta vida, y para compartir con ellos
al final la gloria que ha de venir” (Recibiréis poder, p. 216).
Sigamos haciendo lo mejor, aprovechando el tiempo,
orando y que la bendición de Dios libre a nuestros hijos
de los grilletes de acero del enemigo y coloque en ellos
la corona de gozo.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2021



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