26 de julio | Devocional: Una religión radiante | El gozo de Cristo

«Pero ahora vuelvo a ti, y hablo esto en-el mundo para que tengan mi gozo completo en sí mismos». Juan 17: 13

PARA Cristo «el gozo puesto delante de él» (Heb. 12: 2) fue lo que lo sostuvo a través de sacrificios y penalidades, fue la satisfacción de ver pecadores salvados. Ese gozo debe ser el de todo aquel que lo siga, su máxima motivación.— Profetas y reyes, cap. 13, p. 114.

Cada uno ha recibido de Dios una tarea que cumplir, y nadie puede llevarla a cabo en su lugar. ¡Ojalá que todos nosotros pudiéramos aplicarnos colirio para poder ver nuestros defectos de carácter y damos cuenta de cómo ve Dios nuestro amor por el mundo, que está suplantando el amor de Dios! Nada nos dará tanto poder, tanta seguridad en nosotros y nobleza de corazón, como el sentido de la dignidad de nuestra tarea, la promesa de ser colaboradores con Dios haciendo el bien y salvando almas. El Hijo de Dios vino al mundo para dejarnos un ejemplo de vida perfecta. Se sacrificó a si mismo por el gozo que tenía ante sí, el gozo de ver las almas rescatadas de las garras de Satanás y salvadas para el reino de Dios. La orden de Jesús era: «Sígueme» (Mat. 8: 22; 9: 9; 19: 21; Mar. 2: 14; Luc. 5: 27; 9: 59; Juan 1: 43; 21: 19, 22). Los que siguen su ejemplo compartirán la obra divina de hacer el bien, y finalmente entrarán en el gozo de su Señor.— Testimonios para la iglesia, t. 4, p. 608.

Ese gozo, que Cristo mismo espera ardientemente, nos es presentado en su petición a su Padre: «Aquellos que me has dado, quiero que donde yo esté, también ellos estén conmigo» Juan 17: 24).— Obreros evangélicos, p. 533.

«Padre, tú me los diste, y quiero que estén conmigo donde yo voy a estar, para que vean mi gloria, la gloria que me has dado; porque me has amado desde antes que el mundo Juera hecho». Juan 17: 24, DHH

MI RELEXIÓN PERSONAL

__________________________________

__________________________________

========================

DEVOCIONAL: UNA RELIGIÓN RADIANTE

Reflexiones diarias para una vida cristiana feliz

Elena G. de White



COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*