24 de septiembre | La fe por la cual vivo | Elena G. de White | Cantando al recorrer la senda

Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte; andarán, oh Jehová, a la luz de tu rostro. Salmos 89:15.

“Así como los israelitas cuando andaban por el desierto alegraron su camino con la música del canto sagrado, Dios invita a sus hijos de hoy a alegrar por el mismo medio su vida de peregrinaje. Pocos medios hay más eficaces para grabar sus palabras en la memoria, que el de repetirlas en el canto. Y un canto tal tiene poder maravilloso. Tiene poder para subyugar naturalezas rudas e incultas; para avivar el pensamiento y despertar simpatía; para promover la armonía de acción.
“Es uno de los medios más eficaces para grabar en el corazón la verdad espiritual. Cántense en el hogar cantos dulces y puros, y habrá menos palabras de censura, y más alegría, esperanza, y gozo.”—La Educación, 163.
“Jesús … expresaba su alegría cantando salmos e himnos celestiales. A menudo los moradores de Nazaret oían su voz que se elevaba en alabanza y agradecimiento a Dios. Mantenía su comunión con el cielo en el canto; y cuando sus compañeros se quejaban por el cansancio, eran alegrados por la dulce melodía que brotaba de sus labios.”—El Deseado de Todas las Gentes, 58.
“El canto es un arma de que podemos siempre hacer uso contra el desaliento.”—El Ministerio de Curación, 241.
“Aprendamos el canto de los ángeles ahora, para que podamos cantarlo cuando nos unamos a sus huestes resplandecientes.”— Historia de los Patriarcas y Profetas, 294.
“La voz de agradecimiento, alabanza y regocijo se oye en el cielo. Las voces de los ángeles en los cielos se unen con las voces de los hijos de Dios en la tierra.”—Los Hechos de los Apóstoles, 187.

DEVOCIONAL LA FE POR LA CUAL VIVO
Elena G. de White

COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*