24 de mayo | Devocional: Nuestra Elevada Vocación | El principal don de Cristo

Empero yo os digo la verdad: Os es necesario que yo vaya: porque si yo no fuese, el Consolador no vendría a vosotros; mas si yo fuere, os le enviaré. Juan 16:7.

Cristo declaró que después de su ascensión él enviaría a su iglesia, como su don máximo, al Consolador, quien ocuparía su lugar. Este Consolador es el Espíritu Santo—el alma de su vida, la eficacia de su iglesia, la luz y la vida del mundo. …
En el don del Espíritu, Jesús le dió al hombre el mayor bien que el cielo podía derramar. … Es el Espíritu el que hace efectivo lo que ha sido hecho por el Redentor del mundo. El corazón es hecho puro mediante el Espíritu. Mediante el Espíritu el creyente llega a ser participante de la naturaleza divina. Cristo ha dado su Espíritu como un poder divino, para vencer toda tendencia al mal, heredada o cultivada, y para imprimir su propio carácter sobre la iglesia. … Es el privilegio de cada hijo e hija de Dios tener en ellos la morada del Espíritu.—The Review and Herald, 19 de mayo de 1904.
Que cada miembro de la iglesia se arrodille delante de Dios y ore sinceramente por el impartimiento del Espíritu. Exclamad: “Señor, aumenta mi fe. Haz que comprenda tu palabra, porque la comprensión de tu palabra proporciona luz. Refréscame mediante tu presencia. Llena mi corazón con tu Espíritu”. …
Cuando una persona es llena del Espíritu, cuanto más severamente sea probada, tanto más claramente demostrará que es un representante de Cristo. La paz que mora en el alma se refleja en su rostro. Las palabras y las acciones expresan el amor del Salvador. … Renuncia al yo. El nombre de Jesús está escrito en todo lo que dice y lo que hace.
Podemos hablar de las bendiciones del Espíritu Santo, pero a menos que nos preparemos para recibirlo, ¿de qué valdrán nuestras obras? ¿Nos estamos esforzando con toda nuestra capacidad para alcanzar la estatura de hombres y mujeres en Cristo? ¿Estamos buscando su plenitud, siempre adelantando hacia la marca establecida para nosotros—la perfección de su carácter? Cuando el pueblo de Dios alcance esta marca, será sellado en sus frentes. Llenos del Espíritu, estarán completos en Cristo, y el ángel anotador declarará: “Consumado es”.—The Review and Herald, 10 de junio de 1902.

DEVOCIONAL: NUESTRA ELEVADA VOCACIÓN
Elena G. de White

(278)

COMPARTIR

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Category:

Devocional

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*