23 de septiembre | Una religión radiante | Elena G. de White | En sintonía con el cielo

«Así me presentaré ante tu altar, y allí te alabaré con música de arpas, pues tú eres mi Dios, ¡tú me llenas de alegría!».Salmo 43: 4, TIA

En medio de las vicisitudes de su complicada vida, David mantenía comunión con el cielo por medio del canto La educación, cap. 17, p. 148.
El sencillo pastor entonaba dulcemente, con su voz fresca y juvenil, los cánticos que él mismo había compuesto, acompañados con la música de su arpa. […] Las reve- laciones diarias del carácter y la grandeza de su Creador llenaban el corazón del joven poeta de reverencia y regocijo. […] Con el paso de los días tenía una comunión cada vez más íntima con el Señor. Su pensamiento iba penetrando en nuevas profundidades en busca de temas que le inspiraran cantos y arrancaran melodías a su arpa. Su voz, de amplio registro, difundida a los cuatro vientos, repercutía en las colinas, como si fuera en respuesta a los cantos de regocijo de los ángeles en el cielo. […]
David empleaba sus talentos, como dones preciosos de Dios, para alabar la gloria del divino Dador. Las oportunidades que tenía de entregarse a la contemplación y la meditación sirvieron para enriquecerlo con aquella sabiduría y piedad que hicieron de él el amado de Dios y de los ángeles. […] Cada nuevo rayo de luz le arrancaba nuevos arrobamientos e himnos más dulces de alabanza, para gloria de Dios y del Redentor. El amor que lo inspiraba, los pesares que lo oprimían, los triunfos que lo acompañaban, eran temas para su inquieta inteligencia; y cuando contemplaba el amoroso cuidado divino en todos los aspectos de su vida, su corazón latía con fervorosa emoción y con gratitud, su voz resonaba en una melodía más rica y más dulce; su arpa era arrebatada con un gozo más sublime; y el pastorcillo procedía cada vez más poderosamente y con mayor tino; pues el Espíritu del Señor lo acompañaba.— Patriarcas y profetas, cap. 62, pp. 625-629

DEVOCIONAL ADVENTISTA
UNA RELIGIÓN RADIANTE
Reflexiones diarias para una vida cristiana feliz
Elena G. de White

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