22 de septiembre 2022 | Devoción Matutina para Menores 2022 | La carrera de tu vida

«He peleado la buena batalla, he llegado al término de la carrera, me he mantenido fiel». 2 Timoteo 4: 7

¿Has participado en alguna carrera? ¿Ganaste alguna medalla? La única vez que yo lo intenté, no llegué muy lejos. Igualmente, recuerdo la pasión de los corredores y la emoción con que las personas que estaban al costado de la pista los animaban. Sin embargo, mucho más emocionante es llegar a la meta.
Derek Redmond es un atleta británico retirado. Durante su carrera, registró récords y ganó medallas, pero su trayectoria deportiva fue marcada en los Juegos Olímpicos de Barcelona, en 1992. El mundo entero vivió uno de los momentos más impresionantes de la historia olímpica.
Desde joven, Derek había soñado con ganar la medalla de oro en la carrera de los 400 metros. Trabajó muy duro para lograrlo Era uno de los favoritos para ganar la medalla de oro y empezó a correr la carrera de su vida. Al dar la última curva, sintió un dolor intenso en su pierna y cayó en la pista. El músculo de su pierna derecha se había roto. Mientras los médicos corrían hacia él, Derek luchaba por ponerse en pie. A pesar del dolor, quiso continuar y terminar la carrera. Comenzó a saltar en una sola pierna en dirección a la meta final.
Mientras él avanzaba, un hombre dejó su lugar en las gradas, corrió hacia Derek y se mantuvieron juntos hasta llegar a la meta.
La multitud había quedado en silencio, pero al ver su perseverancia, todos se pusieron de pie y ante el aplauso y los gritos de ánimo de todo el estadio, Derek Redmond llegó a la meta. No ganó la medalla de oro, pero salió de allí como un ganador. Su perseverancia hizo que su padre, al verlo en problemas, dejase su lugar en las gradas y bajase para ayudarlo a terminar la carrera. Este suceso es uno de los más recordados de los Juegos Olímpicos contemporáneos, y ha sido utilizado para reforzar el espíritu olímpico.
La vida es como una carrera: pueden aparecer obstáculos, pero tenemos una gran multitud de testigos que nos estará animando. Tenemos un Padre celestial que nos ama y nos ayudará cuando estemos en problemas. Tenemos un Salvador que dejó su lugar celestial para bajar a la tierra y acompañarnos en la carrera hasta la meta final. Y tú, ¿llegarás a la meta en la carrera de tu vida?

Magaly

DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2022



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