22 de noviembre | La fe por la cual vivo | Elena G. de White | Se acerca otro Pentecostés

Y daré a ellas, y a los alrededores de mi collado, bendición; y haré descender la lluvia en su tiempo, lluvias de bendición serán. Ezequiel 34:26.

“Más de un muchacho de hoy día que crezca como Daniel en su hogar de Judea, estudiando la Palabra de Dios y sus obras y aprendiendo lecciones de servicio fiel, se hallará aun ante asambleas legislativas, en tribunales de justicia, o en cortes reales, como testigo del Rey de reyes.”—La Educación, 255.
“Con semejante ejército de obreros, como el que nuestros jóvenes, bien preparados, podrían proveer, ¡cuán pronto se proclamaría al mundo el mensaje de un Salvador crucificado, resucitado y próximo a venir!”—Ibid. 263, 264.
“La gran obra de evangelización no terminará con menor manifestación del poder divino que la que marcó el principio de ella. Las profecías que se cumplieron en tiempo de la efusión de la lluvia temprana, al principio del ministerio evangélico, deben volverse a cumplir en tiempo de la lluvia tardía, al fin de dicho ministerio.”— Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 669, 670.
“Vendrán siervos de Dios con semblantes iluminados y brillantes de santa consagración y se apresurarán de lugar en lugar proclamando el mensaje celestial. Miles de voces predicarán el mensaje celestial. Se realizarán milagros, los enfermos sanarán y signos y prodigios seguirán a los creyentes. Satanás también efectuará sus falsos milagros…. Los habitantes de la tierra tendrán que decidirse en pro o en contra de la verdad.”—Ibid. 670..

DEVOCIONAL LA FE POR LA CUAL VIVO
Elena G. de White

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