22 de febrero | Devocional: Hijos e Hijas de Dios | Un tiempo sagrado

«Acuérdate del sábado, para consagrarlo al Señor». Éxodo 20: 8, LPH

EL SEÑOR ESTABLECIÓ que «el séptimo es día de descanso consagrado al Señor tu Dios» (Exo. 20: 10, LPH). Puso su santidad sobre ese día y lo bendijo y santificó como día de reposo. […] Es el único mandamiento del Decálogo que nos dice quién es Dios. Diferencia a Dios de todos los demás dioses. Dice que el Dios que hizo el cielo y la tierra, el Dios que hizo los árboles y las flores y creó a la humanidad, es el Dios que debemos presentar a nuestros hijos, y tenemos que mostrarles las flores y decirles que el Señor las hizo y descansó en el séptimo día de su obra creadora. […] El séptimo día es un monumento establecido por Dios.— Manuscrito 20, 1894-
Al señalar a Dios como el Creador de los cielos y la tierra, el sábado distingue al verdadero Dios de todos los falsos dioses. Todos los que guardan el séptimo día demuestran al hacerlo que son adoradores de Jehová. Así el sábado será la señal de lealtad hacia Dios, mientras haya en la tierra quien le sirva. […]
El Señor ha dado a los seres humanos seis días laborables, y requiere que su trabajo sea hecho durante esos seis días. En el sábado pueden llevarse a cabo las labores absolutamente indispensables y las de misericordia. A los enfermos y dolientes hay que cuidarlos todos los días, pero se ha de evitar rigurosamente toda labor innecesaria. […] Y el mandamiento incluye a todos los que están dentro de nuestras puertas. Los miembros de la casa deben dejar sus asuntos terrenales durante las horas sagradas. Todos debieran estar unidos para honrar a Dios y servirle voluntariamente en su santo día.— Patriarcas y profetas, cap. 27, pp. 279-280.

6DEVOCIONAL HIJOS E HIJAS DE DIOS
Elena G. de White

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