20 de octubre | Devocional: Nuestra Elevada Vocación | El carácter de los embajadores de Cristo

Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en nombre de Cristo: reconciliaos con Dios. 2 Corintios 5:20.

Todo verdadero cristiano se dará cuenta de que tiene algo que hacer para la salvación de las almas.—The Review and Herald, 29 de mayo de 1900.
Cuando os acercáis al extraño, cuando estáis cara a cara con el impenitente, el afligido, el alma necesitada, el Señor está a vuestro lado si en realidad os habéis dado a él. El impresiona el corazón. Pero vosotros podéis ser el instrumento para su obra misericordiosa. …
Los abogados de la verdad deben ocultarse en Jesús; él es su grandeza, su poder y eficacia. Deben amar a las almas así como él los ama a ellos. Deben ser obedientes como él lo fué. Deben ser corteses y llenos de simpatía. Deberían luchar con todo su poder contra el menor defecto de carácter que haya en ellos. Deben representar a Jesús. Dejar que él aparezca en cada acto.—The Review and Herald, 12 de abril de 1892, pp. 225, 226.
El que puede leer los corazones de los hombres … conoce qué atmósfera rodea a cada alma. Él sabe cuántas y cuán fieras son las luchas del alma humana por vencer las tendencias naturales y heredadas y los pecados que han llegado a ser comunes a través del hábito de la repetición. … Miles … están expuestos a las tentaciones maestras de Satanás, y no tienen conocimiento de Dios y de Jesucristo a quien ha enviado al mundo para salvar a los pecadores más empedernidos. Oh, ¿por qué no discernimos cuál es nuestra parte en la obra del gran plan de redención? …
Cada alma verdaderamente convertida tendrá una simpatía genuina y santificada con los sufrimientos de Cristo, que él soportó para salvar a los pecadores. Si colaboran con Cristo, vencerán el descanso egoísta, la complacencia egoísta, la indulgencia egoísta, y crecerán en cada fibra y músculo espirituales, ejerciendo las facultades que Dios les ha dado para ganar a las almas a Jesucristo. Esta obra asignada por el cielo está calculada para darle amplitud, profundidad y estabilidad a la experiencia y al carácter cristianos, y para reunir a los colaboradores con Dios en una atmósfera más alta y más pura donde su amor por Cristo aumentará constantemente y su amor por sus semejantes abundará más y más.—Manuscrito 41, 1890.

DEVOCIONAL: NUESTRA ELEVADA VOCACIÓN
Elena G. de White

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Devocional

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