17 de julio | Devocional: Hijos e Hijas de Dios | La valentía de Abraham e Isaac

«Luego el ángel dijo: “¡Detente! No le hagas daño al muchacho. No le hagas nada, porque ahora sé que tú respetas y obedeces a Dios. No le negaste a tu único hijo”». Génesis 22: 12, PDT

A BRAHAM, […] EN OBEDIENCIA a la orden divina que le había sido dada en visión nocturna en Beerseba, prosigue su viaje junto con Isaac. Observa el monte que Dios le ha había indicado que le señalaría como lugar donde había de ofrecer su sacrificio. Saca la leña del hombro de su siervo, y la pone sobre Isaac, que iba ser sacrificado. Controla con firmeza y entereza su agonía, dispuesto a cumplir lo que Dios le ordena que haga. Con corazón angustiado y mano temblorosa toma el fuego, mientras que Isaac pregunta: «Padre mío. […] Tenemos el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?» (Gén. 22: 7). Pero, ¡Abraham no puede decírselo en ese momento!

Padre e hijo levantan el altar, y llega para Abraham el terrible momento de dar a conocer al muchacho lo que ha hecho agonizar su corazón durante todo el largo viaje, que el propio Isaac es la víctima. Isaac ya no es un niño; es un joven robusto. Podría haber rehusado someterse al designio de su padre, si hubiera querido hacerlo. No acusa a su padre de locura, ni siquiera procura cambiar su propósito. Se somete. Confía en el amor de su padre y sabe que no haría el terrible sacrificio de su único hijo si Dios no se lo hubiera ordenado.

Isaac queda atado por las manos temblorosas y amantes de su compasivo padre, porque Dios lo ha dicho. El hijo se somete al sacrificio, porque confía en la integridad de su padre. Pero, en el momento que ya todo se halla listo, cuando la fe del padre y la sumisión del hijo han sido plenamente probadas, el ángel de Dios detiene la mano con el cuchillo en alto de Abraham, que está por sacrificar a su hijo, y le dice: «Ahora sé que temes a Dios, porque ni siquiera te has negado a darme a tu único hijo» (Gén. 22: 12).— Testimonios para la iglesia, t. 3, p. 406, adaptado.

DEVOCIONAL ADVENTISTA

HIJOS E HIJAS DE DIOS

Elena G. de White

Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*