16 de agosto 2020 | Devoción Matutina para Damas 2020 | Las bodas del Cordero

 

UN DÍA A LA VEZ

Lecturas Devocionales para Mujeres 2020

 

“Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero” (Apoc. 19:9, RVR).

 

Aideé avanzó por el pasillo principal de la iglesia con sus cabellos blancos, largos y trenzados. De postura erguida a pesar de su vejez, Aideé tenía el rostro iluminado y, con una voz firme como una saeta, tomó el micrófono y le dijo a la iglesia con una profunda convicción:

—Soñé que él Señor me decía “dile a mi pueblo que vengo pronto”.

Aideé vivía para Dios. Diaconisa incansable, mujer de oración y estudio de la Biblia, otro día tuvo otro sueño que me contó a mí sola, en privado, con voz apesadumbrada. Había soñado que la iglesia tenía tres problemas.

  1. Hemos dejado de creer que Jesús viene pronto. Hacemos planes a largo plazo que no contemplan la posibilidad de estar, para entonces, en el cielo. Sí, es cierto que él, aparentemente, tarda, pero es por amor a nosotros, para salvarnos. Mientras tanto, no deja de ansiar que procedamos al arrepentimiento.

  2. Decimos que amamos a Dios pero hemos olvidado sus mandamientos o los hemos adaptado a nuestra forma de pensar. Los mandamientos de Dios siguen siendo tan válidos hoy como siempre, y hoy si cabe es más trascendente aún que los guardemos, porque somos la sal de la tierra y la luz del mundo.

  3. No predicamos a Cristo. Aideé, en su sueño, vio a unas cuantas personas de la iglesia sembrando la Palabra en diferentes lugares, y daba frutos casi de inmediato. Pero luego observó terrenos, fértiles e infértiles, donde existía la necesidad de trabajar, sin embargo, vio a la iglesia muy ocupada en otros menesteres. De pronto escuchó una voz: “Viene el novio”. Muchos no estaban adecuadamente vestidos para ir de bodas.

La voz pesarosa y lánguida de Aideé continuó narrándome lo que había soñado: “Eran situaciones que ya conocemos. Nada singular, aunque sí preocupante, por la condición laodicense de la iglesia del Señor”.

Querida amiga, las bodas del Cordero ya se están organizando en el cielo. Dios todo lo prepara con mucho tiempo de antelación. ¿Podrías comenzar hoy, en el nombre de Jesús, a hacer arreglos para que todo esté bien contigo cuando él venga por segunda vez? Recuerda ponerte cada día tu vestido de boda para que cuando el Esposo venga por ti, te encuentre debidamente ataviada para él.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020



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