15 de diciembre 2019 | Devoción Matutina para Damas | ¿Qué más puedo hacer?

Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga, y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre; y le rogaron por ella. E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre; y la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, les servía. Lucas 4:38, 39.

Nuestro Padre celestial no sana al azar. Siempre que él sana es porque tiene un propósito para gloria de su nombre. Si nos sana, contraemos un compromiso de servirle indivisamente.

En mi gran necesidad oré: “Señor, si tienes un propósito para mi vida, tú puedes sanarme; y yo voy a testificar de ti”. Cuando Dios me sanó, le pregunté durante varios años cual era su propósito. Me dio la oportunidad de servirle en mi hogar, criando a mis hijos, siendo fiel a mi esposo, en la iglesia, en diferentes capacidades y responsabilidades, en su obra, en la comunidad. Pero una pregunta se mantenía prendida en mi mente: ¿Qué más puedo hacer, Señor?¿Qué más deseas que haga? Fue en un momento crucial cuando Dios comenzó a revelarme su propósito y me llamó al ministerio público, cosa que jamás soñé. Cuando no tenía ni fuerzas ni razón para vivir, él dio forma y sentido a mi existir. Él puso en mi boca una nueva canción. Cuando todo parecía perdido, él sanó mi corazón. ¿Qué más puedo hacer, sino servirle con alegría y devoción cada momento de mi vida?

Me faltan palabras para agradecerle. Cuando lo había perdido todo, me recordó que Jesús es mi perla más preciosa y lo único que necesito aquí. Me enseñó que con él por editor de mi vida puedo cada día escribir victoria, por la sangre de Jesús.

Es un inmenso privilegio servir a Dios donde él nos llame. No estaba preparada para la tarea divinamente asignada. Decidí creerle a Dios. Es una bendición sin igual aprender a depender de él para todo y en todo momento. Es una experiencia única darle las riendas de mi vida cada día y pedirle que cumpla su propósito en mi vida. Hoy miro atrás y no me queda duda de su amor y su misericordia. Su gracia se manifiesta cada día en pequeños y grandes detalles.

¿Necesitas sanidad? No temas ponerte en las manos del Médico divino. No temas aceptar su voluntad. Si te sana, no temas aceptar su llamamiento a servir. –RL

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2019

HIJAS DEL REY

Diane de Aguirre (Compiladora)

Lecturas Devocionales para Mujeres 2019

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