14 de septiembre 2019 | Devoción Matutina para Adultos | Crecimiento completo

 “Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres” (Lucas 2:52).

Andrés vivía con sus padres, Marlene y Julio, en Iquitos, en la selva peruana. Como Julio era militar y viajaba mucho, Andrés comenzó a participar en el club de Conquistadores con su madre.

A Julio no le gustaba que su hijo fuera al club. Sin embargo, después de mucha insistencia, el padre visitó una reunión. Al ver las marchas, y el respeto hacia la patria y la familia, su preconcepto fue quebrado. Comenzó, entonces, a frecuentar las reuniones los domingos, a ayudar como instructor y, con el tiempo, comenzó a participar de las actividades del club los sábados. Se involucró en un Grupo pequeño, recibió estudios bíblicos, y pocos meses después toda la familia fue bautizada.

A Dios le gusta usar a niños y adolescentes en su obra. Por eso, necesitamos prepararlos correctamente para esta vida y para la eternidad. El Señor estableció diferentes medios para que esto pueda ser realizado. La familia, la educación cristiana y la iglesia son socias en este proceso. Cada uno de estos métodos tiene un papel importante en la transmisión de los valores cristianos y en la preparación de cada niño para que sea un testigo de Jesús.

En la iglesia, sin embargo, el club de Conquistadores es un medio eficiente de dar consistencia a la vida espiritual de los niños y los adolescentes. El Club establece valores más profundos, un discipulado más intenso, un aprendizaje más amplio para la vida y una preparación más sólida para enfrentar desafíos.

Si estos medios son empleados de manera correcta, los niños y los adolescentes se desarrollarán de manera integral, como Cristo. Crecerán mental (sabiduría), física (estatura), espiritual (gracia delante de Dios) y moralmente (gracia delante de los hombres).

La educación sólida y completa no ocurre por casualidad. Es el resultado de una acción intencional, un ejemplo coherente y la oración intensa. Elena de White afirma: “Mediante oraciones sinceras y fervientes, los padres deberían construir una barrera defensiva alrededor de sus hijos. Deberían orar con fe intensa para que Dios habite en ellos y que los santos ángeles los preserven, a ellos y a sus hijos, de la potencia cruel de Satanás” (Testimonios para la iglesia, t. 7, p. 45). Haz todo lo que tú puedas para ofrecerles a nuestros niños un crecimiento completo como el de Jesús. De esa manera, ellos serán instrumentos poderosos en las manos de Dios.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2019

NUESTRA ESPERANZA

Erton Kohler

Lecturas devocionales para Adultos 2019

Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*