14 de julio | Devocional: La fe por la cual vivo | En el lugar santo

Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, mas por su propia sangre, entró una sola vez en el santuario, habiendo obtenido eterna redención. Hebreos 9:12.

“En la primavera del año 31 de nuestra era, Cristo, el verdadero Sacrificio, fue ofrecido en el Calvario.”—La Historia de Profetas y Reyes, 515.

“Cuando Cristo en la cruz exclamó: ‘Consumado es,’ el velo del templo se partió en dos. Este velo significaba mucho para la nación judía. Estaba hecho de un material muy costoso, de púrpura y oro…. Cuando Cristo exhaló su último aliento, había testigos en el templo que vieron cómo el fuerte y resistente material era rasgado de arriba abajo por manos invisibles.”—The S.D.A. Bible Commentary 5:1109.

“El símbolo había encontrado en la muerte del Hijo de Dios la realidad que figuraba…. Estaba abierto el camino que llevaba al santísimo. Había sido preparado un camino nuevo y viviente. Ya no necesitaría la humanidad pecaminosa y entristecida esperar la venida del sumo sacerdote. Desde entonces, el Salvador iba a oficiar como sacerdote y abogado en el cielo de los cielos…. Ahora terminan todos los sacrificios y ofrendas por el pecado. El Hijo de Dios ha venido conforme a su Palabra: ‘Heme aquí (en la cabecera del libro está escrito de mí) para que haga, oh Dios tu voluntad.’ ‘Por su propia sangre (él entra) una sola vez en el santuario, habiendo obtenido eterna redención.’”—El Deseado de Todas las Gentes, 690.

“Los ojos de los hombres fueron dirigidos al verdadero sacrificio por los pecados del mundo. Cesó el sacerdocio terrenal, pero miramos a Jesús, mediador del nuevo pacto.”—Ibid. 137.

========================

DEVOCIONAL

LA FE POR LA CUAL VIVO

Elena G. de White

COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*